Cuenco blanco de cerámica estriada lleno de mayonesa cremosa de tono marfil, con la superficie formando ondas brillantes, colocado sobre una tabla de madera oscura. Alrededor se disponen los ingredientes y utensilios que la componen: una jarrita de cristal con aceite de un amarillo dorado, dos huevos morenos, unas varillas metálicas apoyadas detrás y unos granos de pimienta negra, blanca y rosa esparcidos sobre la madera. Al fondo, algo desenfocada, una maceta azul con perejil fresco añade una nota de verde. La escena, sobre una mesa de madera pintada de azul claro y desgastada, evoca la elaboración casera y tradicional de la mahonesa.