Palabras de la cocina y la mesa

En la cocina cuenta no sólo lo que se hace con las manos, sino también todo lo que se dice con las palabras.

Nombrar un vino, describir un aroma, escribir una receta, traducir un menú, entender un dicho antiguo... todo eso forma parte del oficio de comer y beber con conciencia. Esta sección del sitio reúne los recursos que hemos ido preparando sobre el vocabulario gastronómico, en todas sus caras: cómo describir, cómo escribir, cómo entender y cómo apreciar las palabras con las que llevamos siglos hablando de la mesa.

Describir lo que comemos y bebemos

La degustación de vinos hecha con método permite apreciar, y disfrutar, la enorme variedad de sabores, aromas y estilos de vino que existen. Cuando se trata de describir un vino, los catadores toman a menudo palabras prestadas de otras áreas, pero conocer el vocabulario propio del oficio es útil, al menos para entender las etiquetas y las descripciones oficiales. Saber algo sobre vinos y viticultura amplía todavía más el horizonte, y conviene familiarizarse con la jerga que se usa.

Los amantes de la gastronomía, o simplemente amantes de la buena comida, también usan un vocabulario prestado para describir un plato. El aroma es tan importante como el sabor, aunque describir los aromas puede parecer difícil: la mayoría de los adjetivos, sin embargo, se agrupan en dos grandes categorías, huele bien y sabe bien, o huele mal y sabe mal, y a partir de ahí el matiz se va refinando.

Describir con precisión ayuda también conocer los sitios donde comemos, bebemos, cocinamos o guardamos alimentos, y los verbos que tienen que ver con comer o beber. Este es el terreno natural de los críticos gastronómicos, que aprovechan todo este vocabulario para transmitir con exactitud lo que han vivido en la mesa.

Escribir sobre cocina

La primera recomendación que se le puede hacer a cualquier aficionado a la cocina es guardar todas las recetas que utiliza, y guardarlas con anotaciones. Por eso explicamos algunas cosas sobre cómo escribir recetas de cocina: puede que alguno de nuestros lectores consiga escribir su libro de cocina y algún día nos lo agradezca.

Añadir imágenes a las recetas y a los artículos culinarios no solo mejora su atractivo visual, sino que facilita la comprensión de los pasos y del resultado final. Una buena fotografía puede despertar el apetito, transmitir texturas y colores, y ofrecer contexto sobre la preparación o presentación de un plato. Con un poco de práctica, se pueden hacer fotos de comida como un profesional. La calidad de una imagen depende de pequeños detalles, como evitar brillos y reflejos molestos que puedan distraer la atención de la comida, y también de elegir bien las herramientas, ya sea una cámara fotográfica o un teléfono móvil.

Palabras con historia

Buena parte del vocabulario gastronómico español tiene siglos de historia detrás. La cocina mediterránea heredó del árabe andalusí un léxico enorme que todavía usamos a diario: las palabras gastronómicas de origen árabe recorren esta impronta, del aceite y las aceitunas al escabeche, del arroz a la alcuza, con la etimología documentada de cada término.

Otras palabras han cristalizado en expresiones fijas que forman parte del habla cotidiana. Los dichos comestibles y los refranes gastronómicos conservan siglos de sabiduría popular con la comida como protagonista: son piezas vivas de la lengua que ayudan a entender la cultura tanto como a expresarse con gracia. Algunos de estos refranes y citas gastronómicas pueden servir incluso como motivación para cocineros desanimados.

Cuando el vocabulario gastronómico cruza fronteras, aparecen los malentendidos. Los falsos amigos gastronómicos son palabras que parecen la misma cosa en dos idiomas y en realidad designan cosas distintas: es la razón por la que una tortilla en México no es lo mismo que una tortilla en Madrid, y por la que un presunto portugués sorprende al lector español que lo lee.

Vocabulario internacional

Viajar, cocinar recetas extranjeras o simplemente leer una carta en otro idioma pone en evidencia que los términos culinarios cambian mucho de un país a otro, incluso entre países que hablan la misma lengua. La carta internacional del sitio recoge descripciones de platos y alimentos que han causado problemas a viajeros y cocineros, con las diferencias más frecuentes entre tradiciones.

El inglés, por su alcance global, es especialmente traicionero: no solo por los términos propiamente ingleses, sino por las diferencias entre el uso británico y el estadounidense, con divergencias sistemáticas de vocabulario (chips, biscuits, jelly), medidas y convenciones de cocina. La página sobre términos culinarios en inglés (Estados Unidos y Reino Unido) recorre estas diferencias y ayuda a leer con seguridad recetas y menús en ambos ingleses.

El francés, por su parte, es la lengua tradicional de la alta cocina, y muchas técnicas y procedimientos siguen teniendo nombres franceses en cocinas profesionales de todo el mundo. La lista de términos culinarios en francés ayuda a descifrar el lenguaje de la cocina clásica, aunque no sea imprescindible sabérselo al dedillo para cocinar en casa.

Curiosidades y cultura gastronómica

Y por último, hay palabras y datos que no encajan en ninguna categoría rígida pero que merecen atención propia: pequeños asombros del mundo gastronómico, etimologías inesperadas, historias curiosas de ingredientes y utensilios. La página de curiosidades gastronómicas recoge esta trivia comestible como colección abierta, en crecimiento continuo.

En una categoría emparentada, durante siglos los nombres del santoral marcaron en España el ritmo de las cocinas y las despensas: cuándo se mataba el cerdo, cuándo se trasegaba el vino, cuándo era la mejor época del besugo, cuándo había que sembrar los nabos. Un recorrido por las cuatro estaciones del calendario litúrgico ayuda a entender por qué seguimos asociando el besugo a la Navidad, la matanza al otoño tardío o las torrijas a la Semana Santa. Aunque no sea estrictamente vocabulario, esta memoria del santoral forma parte del universo cultural y léxico de la cocina española tradicional.