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Cafés y tés funcionales

Una guía sobre bebidas funcionales

¿Has notado que tu café matutino o tu té de la tarde ya no son solo eso? Cada vez más, vemos bebidas enriquecidas con ingredientes que prometen mejorar la concentración, aumentar la energía o incluso fortalecer el sistema inmunitario. Esta tendencia se conoce como bebidas funcionales, y está transformando nuestra manera de consumir estas infusiones milenarias.

Pero, ¿qué son exactamente los cafés y tés funcionales? En esencia, son bebidas a las que se les han añadido ingredientes activos para proporcionar beneficios específicos para la salud, más allá de la nutrición básica. Piensa en adaptógenos como la ashwagandha, nootrópicos como la L-teanina, o superalimentos como los hongos medicinales.

Esta tendencia no parece una moda pasajera; responde a un creciente interés por el bienestar integral y la optimización de nuestra salud diaria. Cada vez más personas buscan formas naturales de mejorar su rendimiento físico y mental, y estas bebidas ofrecen una solución práctica y deliciosa. Vamos a explorar el mundo de los cafés y tés funcionales, desde la ciencia que los respalda hasta cómo puedes prepararlos en casa.

La ciencia detrás de las bebidas funcionales

Para entender el auge de estas bebidas, es crucial conocer los ingredientes que las hacen tan especiales. Estos compuestos activos son los que les otorgan sus propiedades "funcionales", convirtiendo una simple taza de café o té en una herramienta para el bienestar.

Ingredientes clave y sus beneficios

Los ingredientes funcionales más comunes se pueden agrupar en varias categorías, cada una con un propósito distinto.

Adaptógenos: Son sustancias naturales, principalmente hierbas y raíces, que ayudan al cuerpo a adaptarse al estrés físico, químico o biológico. No actúan sobre un problema específico, sino que trabajan para normalizar las funciones corporales y fortalecer los sistemas debilitados por el estrés. Algunos de los más populares son:

  • Ashwagandha: Conocida por reducir el cortisol (la hormona del estrés) y promover la calma.
  • Rhodiola rosea: Ayuda a combatir la fatiga y mejorar la resistencia física y mental.
  • Ginseng: Famoso por sus propiedades energizantes y de mejora cognitiva.

Nootrópicos: También conocidos como "drogas inteligentes" o potenciadores cognitivos, son compuestos que mejoran funciones cerebrales como la memoria, la creatividad, la motivación y la concentración. Algunos se encuentran de forma natural en los alimentos.

  • L-teanina: Un aminoácido presente en el té verde, que promueve la relajación sin somnolencia y mejora la concentración, especialmente cuando se combina con cafeína.
  • Melena de león (Hongo): Este hongo medicinal ha demostrado en estudios preliminares que estimula el crecimiento de las células nerviosas, lo que podría mejorar la función cognitiva.
  • Cafeína: El nootrópico más consumido del mundo. Aumenta el estado de alerta y la atención.

Superalimentos: Son alimentos con una densidad nutricional excepcionalmente alta. Aportan una gran cantidad de antioxidantes, vitaminas y minerales.

  • Cacao: Rico en flavonoides, que tienen efectos antioxidantes y antiinflamatorios.
  • Cúrcuma: Contiene curcumina, un potente antiinflamatorio.
  • Maca: Una raíz andina que se cree que aumenta la energía y la libido.

En vez de tomarlos en insfusiones por si mismos, se añaden al café, té o chocolate, a menudo en forma de polvo. Estos ingredientes trabajan en sinergia con los compuestos naturales del café y el té, como la cafeína y los antioxidantes, para potenciar sus efectos y ofrecer un beneficio más completo. El resultado es una bebida que no solo despierta, sino que también nutre cuerpo y mente.

El café funcional da impulso más allá de la cafeína

El café funcional lleva la bebida más popular del mundo a un nuevo nivel. Al añadirle ingredientes específicos, se busca potenciar sus beneficios naturales y mitigar algunos de sus efectos negativos, como el nerviosismo o la caída de energía posterior.

Tipos populares de café funcional

Café con hongos: Posiblemente el más conocido. Se le añaden extractos de hongos medicinales como la melena de león, el cordyceps o el reishi. La melena de león se asocia con la mejora cognitiva, el cordyceps con el aumento de energía y el reishi con la reducción del estrés. Generalmente, el sabor del hongo es imperceptible.

Café con proteínas: Dirigido a deportistas o personas que buscan aumentar su ingesta de proteínas. Se mezcla café con proteína en polvo (generalmente de suero de leche o de origen vegetal). Es una forma práctica de combinar el estímulo de la cafeína con la recuperación muscular.

Café con colágeno: Similar al anterior, pero con péptidos de colágeno, que se asocian con la salud de la piel, el cabello, las uñas y las articulaciones.

Café con MCT: Se le añade aceite de triglicéridos de cadena media (MCT), una grasa saludable extraída del coco. El cuerpo metaboliza los MCT rápidamente, convirtiéndolos en una fuente de energía instantánea para el cerebro y el cuerpo. Es la base del famoso "café a prueba de balas" (bulletproof coffee).

Beneficios y posibles desventajas

Los beneficios del café funcional dependen de los ingredientes añadidos, pero en general buscan ofrecer energía sostenida, mayor claridad mental y una reducción del estrés. 

Sin embargo, es importante ser consciente de las posibles desventajas. La calidad y la dosis de los ingredientes funcionales pueden variar mucho entre marcas. Además, algunas personas pueden experimentar efectos secundarios o interacciones con medicamentos. 

Siempre es recomendable consultar a un profesional de la salud antes de incorporar un nuevo suplemento a tu dieta.

Café cremoso con maca y canela

Esta receta combina el poder energizante del café con la maca, conocida por su capacidad para mejorar la resistencia, y la canela, que ayuda a regular el azúcar en sangre.

Tiempo de preparación: 5 minutos
Raciones: 1

Ingredientes

240 ml de café recién hecho (de tu método preferido)
1 cucharadita (5 g) de maca en polvo
1/2 cucharadita (2.5 g) de canela en polvo
1 cucharadita (5 ml) de aceite de coco o aceite MCT
Opcional: 1 cucharadita del edulcorante preferido (miel, jarabe de arce)

Instrucciones

  1. Se prepara el café como se haría normalmente.
  2. En el vaso de la batidora, se ponen el café caliente, la maca en polvo, la canela, el aceite de coco y el endulzante si se usa.
  3. Se bate a alta velocidad durante 20-30 segundos, hasta que la mezcla esté espumosa y cremosa.
  4. Se sirve inmediatamente. Es el momento de disfrutar de un impulso de energía sostenida.

El té funcional y la sabiduría ancestral en una taza

Si el café funcional es la innovación moderna, el té funcional es la herencia de siglos de sabiduría herbal. Muchas culturas han utilizado mezclas de hierbas para tratar dolencias y promover el bienestar mucho antes de que el término "funcional" se pusiera de moda.

Tipos de tés e infusiones funcionales

Infusiones o tés de hierbas: Son infusiones de diversas plantas, flores, raíces o especias. No contienen teína (sustancia del té similar a la cafeína) o cafeína.

  • Manzanilla: Para la relajación y el sueño.
  • Menta: Para la digestión.
  • Jengibre y cúrcuma: Con potentes propiedades antiinflamatorias.

Tés adaptogénicos: Son mezclas que incluyen hierbas adaptógenas como la ashwagandha, la albahaca sagrada (tulsi) o el regaliz. Están diseñados para ayudar al cuerpo a gestionar el estrés.

Tés nootrópicos: Suelen tener una base de té verde, rico en L-teanina y cafeína, y se les añade ginkgo biloba o ginseng para potenciar aún más la función cerebral.

La riqueza de las infusiones sudafricanas

Sudáfrica tiene una tradición herbaria increíblemente rica que ofrece infusiones funcionales únicas.

Rooibos: Conocido como "té rojo" (aunque no es un té), es una infusión sin cafeína que se cultiva exclusivamente en la región de Cederberg. Es rico en antioxidantes, se ha demostrado que ayuda a la salud del corazón y tiene propiedades calmantes.

Honeybush (Cyclopia): Similar al rooibos pero con un sabor naturalmente más dulce, parecido a la miel. También es libre de cafeína y rico en antioxidantes. Tradicionalmente se ha utilizado para tratar la tos y regular el azúcar en sangre.

Buchu: Una planta con un aroma fuerte y distintivo, similar a la menta y la grosella negra. Ha sido utilizada durante siglos por los pueblos indígenas Khoisan por sus propiedades diuréticas y antisépticas, especialmente para la salud del tracto urinario.
Estas infusiones sudafricanas son un ejemplo perfecto de cómo las tradiciones locales nos ofrecen bebidas que son deliciosas y funcionales por naturaleza.

Infusión relajante de rooibos y lavanda

Esta infusión combina las propiedades calmantes del rooibos con el aroma relajante de la lavanda, perfecta para desconectar al final del día.

Tiempo de preparación: 5-7 minutos
Raciones: 1

Ingredientes

1 bolsita o 1 cucharada (5 g) de rooibos
1/2 cucharadita de flores de lavanda secas (de uso culinario)
240 ml de agua caliente (justo antes de hervir)
Opcional: una rodaja de limón o una cucharadita de miel

Instrucciones

  1. Se colocan el rooibos y las flores de lavanda en una tetera, un infusor o directamente en una taza.
  2. Se vierte el agua caliente sobre ambos.
  3. Se dejan en infusión durante 5 a 7 minutos. El rooibos no se vuelve amargo, por lo que se puede dejar más tiempo si se prefiere un sabor más intenso.
  4. Se retira el infusor o se cuela la infusión para retirar las hojas y flores.
  5. Se añade limón o miel, si así se desea, y es el momento de disfruta de un poco de tranquilidad mientras se bebe la infusión.

Cómo incorporar estas bebidas a la rutina diaria

Para aprovechar al máximo los cafés y tés funcionales, es útil saber cuándo y cómo consumirlos.

Por la mañana: Un café funcional con nootrópicos como la melena de león o el aceite MCT es ideal para empezar el día con energía y concentración.

Antes de entrenar: Un café con proteínas o con cordyceps puede proporcionar la energía y los nutrientes necesarios para un buen rendimiento físico.

A media tarde: Si se busca un impulso sin el nerviosismo que puede producir la cafeína, un té verde con L-teanina puede ser una buena opción.

Por la noche: Para relajarse y prepararse para dormir, lo recomendable es optar por infusiones sin cafeína con ingredientes calmantes como la manzanilla, el rooibos o la ashwagandha.

Es fundamental recordar que, aunque todos los ingredientes sean naturales, pueden interactuar con ciertos medicamentos o condiciones de salud preexistentes.

Por esta razón, las personas que estén embarazadas, en período de lactancia o que tomen cualquier tipo de medicación, deben consultar siempre con un profesional de la salud antes de incorporar bebidas funcionales a su dieta.

Para hacerlo más fácil, muchas cadenas de café han empezado a servir bebidas funcionales, añdiendo el suplemento escogido y cobrando algo extra por la mejora.

Un nuevo ritual diario

Los cafés, tés e infusiones funcionales representan una fascinante convergencia entre la tradición y la ciencia moderna. Nos invitan a ser más conscientes sobre lo que consumimos y a utilizar nuestras bebidas diarias como herramientas para mejorar nuestro bienestar.

Ya sea que se elija un café con hongos para potenciar la concentración, una infusión de rooibos para relajarse, o simplemente se añada un poco de cúrcuma a una infusión de jengibre, es un acto de cuidado personal.

Para explorar este apasionante mundo, es recomendable empezar poco a poco, pruobando diferentes ingredientes y prestando atención al propio organismo. Quizás esa taza de café o té pueden ofrecer más de lo que se imagina, convirtiendo un simple ritual diario en una poderosa fuente de salud y vitalidad.

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