El conocimiento tácito, el instinto y la tradición oral de las abuelas frecuentemente superan a las recetas exactas, preservando nuestra cultura gastronómica.
Llevamos siglos con un día sin carne a la semana sin necesitar que nadie nos lo proponga. Añadir un segundo día, esta vez verdaderamente vegetariano, tiene más sentido del que parece, y menos dificultad de la que se imagina.
Del brindis compartido a la hidratación inteligente: cómo las bebidas tradicionales del Carnaval reflejan una cultura de comunidad que puede disfrutarse con equilibrio.