El tallo del apio se utiliza como verdura. Las hojas se usan en sopas y ensaladas.. La semilla de apio es una especia.
El apio es una hortaliza de sabor intenso, fresco y ligeramente amargo, con un aroma inconfundible: vegetal, penetrante y algo anisado, que impregna todo lo que toca.
El apio
El apio es una hortaliza de sabor intenso, fresco y ligeramente amargo, con un aroma inconfundible: vegetal, penetrante y algo anisado, que impregna todo lo que toca. Es uno de los aromatizantes más importantes de la cocina occidental: junto con la zanahoria y la cebolla forma la mirepoix francesa y el soffritto italiano, la base de sabor de infinidad de guisos, caldos y salsas. Crudo es crujiente y refrescante; cocido se vuelve suave y su sabor se integra con discreción en el conjunto. Las hojas, más aromáticas que los tallos, son un condimento excelente. La raíz de apio o apionabo, cultivada por su raíz engrosada en lugar de por sus tallos, tiene un sabor similar pero más suave y terroso, y una textura harinosa que la hace especialmente adecuada para purés y gratinados.
Datos
El apio es originario de la cuenca mediterránea y del Próximo Oriente, donde crece de forma silvestre en terrenos húmedos, pantanosos y salinos, principalmente en Europa pero también en algunas zonas del Himalaya. Su uso medicinal y ritual es antiquísimo: los griegos lo usaban para adornar a los atletas victoriosos y para hacer coronas funerarias, y los romanos lo empleaban como planta medicinal y aromática. Aparece mencionado en escritos chinos antiguos y en el papiro de Ebers egipcio.
Su uso culinario como hortaliza de mesa es relativamente reciente. Fue en Italia, durante el siglo XVIII, donde se perfeccionó el cultivo de variedades de tallos blancos y tiernos mediante el blanqueo (privar la planta de luz para reducir el amargor), y desde allí se extendió al resto de Europa. La raíz de apio o apionabo fue desarrollada como variedad específica también en Europa central y septentrional, donde se convirtió en un ingrediente fundamental de la cocina de países como Francia, Alemania, los Países Bajos y Polonia.
- El apio silvestre (Apium graveolens var. graveolens) es tan amargo e irritante que puede causar dermatitis de contacto en personas sensibles; las variedades cultivadas han sido seleccionadas durante siglos para reducir ese amargor.
- La semilla de apio es una especia independiente, con un sabor más intenso y concentrado que el tallo. Se usa en la sal de apio, en encurtidos, en el bloody mary y en la cocina india.
- El apio figura habitualmente en las listas de los catorce alérgenos alimentarios de declaración obligatoria en la Unión Europea.
- La famosa ensalada Waldorf, creada en el hotel Waldorf Astoria de Nueva York en 1893, tiene el apio como ingrediente central junto con la manzana y las nueces.
- El nombre latino graveolens significa «de olor fuerte», en referencia al aroma característico e inconfundible de la planta.
- El puré de apionabo es uno de los acompañamientos más valorados en la alta cocina francesa contemporánea, donde ha ganado protagonismo como alternativa más sofisticada al puré de patata.
Descripción de la planta
El apio es una planta herbácea bianual que en su primer año produce una roseta de tallos y hojas, y en el segundo florece y produce semillas. En cultivo se trata siempre como anual, cosechando los tallos antes de que florezca. Puede alcanzar entre 50 y 80 cm de altura. Los tallos son carnosos, acanalados y de color verde claro o blanquecino según la variedad, dispuestos en un manojo compacto que se estrecha hacia el corazón. Las hojas son pinnadas, de color verde oscuro y muy aromáticas. Las flores son pequeñas y blancas, agrupadas en umbelas.
Apio de tallo (var. dulce): es la variedad más habitual. Los tallos exteriores son más fibrosos y de sabor más intenso; los interiores, más tiernos, pálidos y suaves. Existen variedades de tallos verdes, más aromáticos, y variedades de tallos blancos o dorados, más suaves y menos amargos.
Apionabo o raíz de apio (var. rapaceum): variedad cultivada específicamente por su raíz, que forma un bulbo globoso, carnoso y de color blanquecino, de entre 10 y 15 cm de diámetro, con una superficie irregular y algo rugosa. Es normal que tenga manchas oscuras en la piel. La pulpa interior es blanca y firme, con el sabor característico del apio pero más suave y terroso.
Compra y conservación
El apio de tallo se encuentra fresco durante todo el año, ya que existen variedades de verano y de invierno. Se comercializa en manojos enteros con hojas o en bolsas de tallos ya limpios y recortados. También se vende deshidratado en copos, útil para sopas y guisos.
Al elegir apio fresco conviene buscar manojos de tallos firmes, compactos y brillantes, con las hojas de color verde vivo y aspecto fresco. Los tallos deben estar bien apretados entre sí. Hay que descartar los que tienen tallos blandos, huecos o con manchas pardas.
El apionabo se encuentra principalmente en otoño e invierno, en frutería y supermercados, aunque es más habitual en tiendas de productos centroeuropeos o ecológicos. Debe ser firme, pesado para su tamaño y sin zonas blandas.
El apio se conserva en el frigorífico hasta dos semanas, en una bolsa de plástico o envuelto en papel húmedo. El apionabo entero aguanta en el frigorífico hasta tres semanas; una vez pelado y cortado debe sumergirse en agua acidulada con limón y consumirse pronto.
Preparación y uso
Las ramas del apio se separan del manojo cuando se van a usar. Se lavan bien, se retiran los hilos fibrosos tirando desde la base hacia la punta, se cortan los extremos y se usan enteros, en rodajas, en bastones o picados. Las hojas, bien lavadas, se usan picadas en sopas y ensaladas o como condimento.
En crudo es crujiente y refrescante. Se usa en crudités con mahonesa, queso crema o mantequilla de frutos secos; en ensaladas (la Waldorf, con manzana, nueces y mahonesa, es la más clásica); en bocadillos y tostadas. Combina especialmente bien con los cítricos, el queso azul, las nueces, la manzana y el hinojo.
Cocinado, es uno de los aromatizantes más importantes de la cocina occidental. Picado junto con zanahoria y cebolla es la base de la mirepoix y del soffritto, el fondo de sabor de infinidad de guisos, caldos y salsas. También se saltea, se guisa, se gratina y se usa en sopas, arroces y risottos. El apio braseado o gratinado con queso azul o con queso de cabra es un primer plato clásico y poco conocido que merece más atención.
Los copos deshidratados son útiles como sustituto del apio fresco en sopas y guisos cuando no se tiene a mano.
El apionabo se pela cuidadosamente con un cuchillo afilado, retirando bien toda la piel irregular y las zonas fibrosas. Una vez pelado se sumerge inmediatamente en agua acidulada con limón para evitar que se oxide y ennegrezca. Se puede comer crudo (rallado en ensaladas, como en la céleri rémoulade francesa), hervido, al vapor, salteado, asado al horno o en puré. Normalmente necesita entre 15 y 20 minutos de cocción.
El puré de apionabo, solo o mezclado con patata o nabo sueco, es uno de sus usos más destacados: cremoso, suave y de sabor más elegante que el puré de patata, es un acompañamiento excelente para carnes asadas y pescados al horno.
Información nutricional
Apio de tallo (por 100 g crudo):
- Calorías: 16 kcal
- Agua: 95 g
- Fibra dietética: 1,6 g
- Vitamina K: fuente muy destacada, cubre más del 30 % del valor diario recomendado
- Folato (B9) y vitamina C: presentes en cantidades apreciables
- Potasio: buena fuente
- Sodio: relativamente alto para una hortaliza fresca (80 mg/100 g), debido a su origen en terrenos salinos
- Ftalidas: compuestos bioactivos estudiados por su posible efecto sobre la presión arterial
Apionabo (por 100 g crudo):
- Calorías: 42 kcal
- Hidratos de carbono: 9 g
- Fibra dietética: 1,8 g
- Vitamina C y vitamina K: buenas fuentes
- Fósforo y potasio: presentes en cantidades apreciables
Ambas variedades son naturalmente libres de gluten. El apio figura entre los catorce alérgenos de declaración obligatoria en la UE; las personas con alergia al apio deben evitar tanto el tallo como la raíz, las hojas y la semilla.
Ensalada de hinojo y apio al queso azul
Ingredientes
1 taza de apio, tallos lavados y cortados
1 taza de hinojo, lavado y cortado
1/2 taza de vinagreta
2 cucharadas de queso azul
Procedimiento
Incorporamos el queso azul a la vinagreta, batiendo hasta conseguir una textura uniforme.
Ponemos el apio y el hinojo en una ensaladera, vertiendo la vinagreta al queso azul por encima.
Adornar con un poco de eneldo fresco antes de servir.
Equivalencias y sustituciones
Se aprovecha aproximadamente el 75 % del apio y del apionabo, descontando hojas externas, base y piel. Un tallo de apio cortado en rodajas rinde aproximadamente 50-70 g, media taza o 4 cucharadas.
El apio puede sustituirse en sopas y guisos por apio deshidratado en copos (en proporción de una parte de copos por tres de fresco), por hinojo (sabor más anisado) o por cardo (textura similar, sabor diferente). Para el apionabo, el nabo sueco o la chirivía son las alternativas más cercanas en textura y uso culinario.
Cultivo
El apio es un cultivo exigente: requiere suelos profundos, ricos en materia orgánica, con humedad constante y buen drenaje. Crece mejor en climas frescos y templados; el calor excesivo lo hace florecer prematuramente. En cultivo comercial se riega con frecuencia y en algunos casos se practica el blanqueo de los tallos para reducir el amargor. Los principales productores mundiales son China, India y Estados Unidos. En España se cultiva principalmente en Murcia, Valencia y Cataluña.
El apionabo se cultiva en condiciones similares, aunque es algo más resistente y tolerante a temperaturas frescas. Es más habitual en el centro y norte de Europa que en el Mediterráneo.
El apio rizado es una decoración elegante para cualquier plato. Se raspa el tallo de apio y se corta en tiras finas que se remojan en agua helada durante 1 hora. Las tiras se rizarán y se convertirán en cintas comestibles.
(apium graveolens L. var. dulce, apium graveolens L. var. rapaceum)
apiaceae
Apio; apio nabo, apionabo, raíz de apio.
Inglés: Celery, celery root, celeriac, turnip-rooted celery.
Francés: Céleri, céleri branche; céleri-rave.
Alemán: Stangensellerie, Bleichsellerie; Knollensellerie.
Italiano: Sedano; sedano rapa.
Portugués: Apio, salsão; apio-rábano.
Hay muchas recetas con raíz de apio y recetas con apio. La ensalada Waldorf es un magnífico ejemplo.