Hornazo
El hornazo es una elaboración tradicional española, parecida a una empanada o bollo salado horneado. Se hace con masa de pan o masa enriquecida y se rellena normalmente de embutidos y carnes de cerdo, como chorizo, lomo o jamón. Según la zona, también puede llevar huevo duro.
Ingredientes
Instrucciones
En un cuenco pequeño, disolvemos la levadura fresca en los 50 ml de agua tibia. En un cuenco grande, formamos un volcán con la harina y la sal. Vertemos en el centro el agua con la levadura, el aceite de oliva, el vino blanco, el huevo y el pimentón. Mezclamos todo con las manos desde el centro hacia afuera hasta integrar los ingredientes. Pasamos la masa a la encimera y amasamos durante unos 10 minutos hasta obtener una textura elástica y suave.
Forma una bola con la masa y la colocamos en un cuenco ligeramente engrasado con aceite. La cubrimos con un paño limpio de algodón y la dejamos reposar en un lugar cálido hasta que duplique su tamaño, aproximadamente 1 hora.
Dividimos la masa en dos partes, una ligeramente más grande que la otra. Estiramos la porción grande con un rodillo sobre un papel de hornear, dándole forma rectangular o redonda, hasta que tenga un grosor de medio centímetro. Esta será la base. La colocamos sobre la bandeja del horno.
Distribuimos los ingredientes del relleno sobre la base, dejando un par de centímetros libres en los bordes. Pon primero una capa de lomo adobado, luego el jamón, el chorizo y, por último, las rodajas de huevo duro, si se usan.
Estiramos la otra porción de masa y cubrimos el relleno. Cerramos los bordes pellizcando la masa (haciendo un repulgue) para sellarla bien. Si sobra un poco de masa, cortamos unas tiras finas y decoramos la superficie formando un rombo o enrejado clásico. Pinchamos la tapa superior con un tenedor varias veces para que el vapor escape durante la cocción.
Calentamos el horno a 200 °C. Pintamos toda la superficie del hornazo con el huevo restante, batido. Introducimos la bandeja en el horno, bajamos la temperatura a 180 °C y horneamos hasta que la masa adquiera un color dorado brillante, unos 35 o 40 minutos. Sacamos el hornazo del horno y lo dejamos enfriar sobre una rejilla.
Podemos servir el hornazo todavía caliente o templado, que es lo más normal.
Notas
Los filetes finos de lomo adobado crudos pueden ponerse como relleno en crudo, pero todo queda más seguro y controlado si se sellan ligeramente.
15 g de levadura fresca de panadería pueden sustituirse por 5 g de levadura seca instantánea o por 6 g de levadura seca activa.
Aunque el aroma recién salido del horno es tentador, el hornazo asienta sus sabores y se corta mucho mejor cuando está templado o a temperatura ambiente.
Como comida, una ensalada de hojas verdes es el complemento perfecto.
También se puede comer frío. Es un plato ideal para llevar a un picnic o comer al aire libre.
Las sobras se pueden envolver en un paño de algodón limpio o guardarlas en un recipiente hermético en la nevera. Se conservará en perfectas condiciones durante varios días, solucionando almuerzos y cenas durante la semana.
Origen
El hornazo cambia de forma y sabor según la provincia que visitemos.
- Salamanca: Es la versión más célebre. Se caracteriza por una masa enrejada en la parte superior y un relleno contundente de lomo adobado, jamón, chorizo y rodajas de huevo duro.
- Ávila: En tierras abulenses, la masa a veces adquiere un ligero toque dulce y aromático, incorporando anís o un poco de azúcar, lo que crea un contraste agridulce fascinante con el interior salado.
- Segovia: Aquí la atención se centra en la excepcional calidad de los productos locales. Suele prescindir del huevo duro y otorga todo el protagonismo a los chorizos de Cantimpalos y las cintas de lomo fresco de la región.