Nivel medio
La técnica conlleva cierta dificultad, o se tarda en preparar el plato, aunque la técnica sea sencilla.
Berenjenas rellenas
La berenjena, vaciada y horneada, se convierte en un recipiente comestible que acoge un sofrito jugoso de carne picada de cerdo, tomate, cebolla y pimiento verde, ligado con un chorrito de vino blanco. Un manto de queso rallado gratinado remata el conjunto, que sale del horno dorado y burbujeante.
Filete de ternera empanado al estilo vienés
El Wiener Schnitzel es uno de los platos más emblemáticos de la cocina austriaca: un fino filete de ternera empanado y frito hasta lograr una costra dorada, ligera y crujiente. Su encanto está en el contraste entre ese rebozado aireado, casi hojaldrado, y la carne tierna y jugosa del interior. Es un plato principal contundente pero elegante, que se sirve tradicionalmente con un gajo de limón y un acompañamiento sencillo, como una ensalada fresca o una ensalada de patata.
Cebollas rellenas
Las cebollas rellenas son un plato espectacular. La cebolla, cocida hasta quedar tierna y dulce, se convierte en un pequeño recipiente comestible que acoge un relleno mediterráneo de tomate, zanahoria, pimiento asado, anchoas y aceitunas. Gratinadas con queso, salen del horno doradas, jugosas y muy sabrosas. Es un entrante vistoso para una comida especial, aunque también funciona como plato principal ligero para la cena.
Canelones de verduras con bechamel al tomate
Los canelones de verduras con bechamel al tomate son un plato reconfortante que queda bien en cualquier mesa. Los canelones se rellenan con un guiso suave de hortalizas y se cubren con una bechamel ligada con tomate frito, dándole un color rosado, que aporta una cremosidad delicada y un punto ligeramente dulce. Funcionan de maravilla como primer plato.
Sardinas a la vinagreta
Las sardinas a la vinagreta son un plato de mercado humilde y muy resultón, ideal para aprovechar el mejor pescado azul de temporada. Las sardinas se doran en la sartén con ajo y guindilla, y se rematan con una vinagreta fresca que corta la grasa del pescado y realza todo su sabor. Es un plato perfecto como entrante o como segundo ligero. Mejor acompañado de unos tomatitos que aportan color y frescura.
Pasta con sardinas (pasta con le sarde)
Pocas recetas resumen Sicilia tan bien como esta: las pasas y los piñones que dejaron los árabes, el azafrán de las rutas comerciales, las sardinas del Mediterráneo y el hinojo silvestre que crece en cualquier cuneta de la isla. Es dulce, salada, marina y perfumada a la vez, un retrato comestible del cruce de culturas que Sicilia ha sido siempre. La versión de domingo, la auténtica, se cocina con calma y termina gratinada en el horno; merece la pena al menos una vez para entender de qué hablamos.
Fideuá negra con bocaditos de pescado rebozado
La fideuá negra es la versión más espectacular del clásico plato valenciano. La tinta de sepia o calamar tiñe los fideos de un negro intenso que contrasta con el blanco del alioli y el dorado de las bolitas de pescado rebozado y fritas que rematan el plato. Una receta con aire de restaurante pero perfectamente abordable en casa.
Merluza imperial
Se trata de una elaboración fría, lucida y festiva, pensada para ocasiones especiales: merluza cocida, una corona de verduras de colores y una mayonesa casera que lo une todo. Su mayor encanto es también su mayor reto: la presentación. Los montoncitos de zanahoria, remolacha, guisantes y patata, alternando tonos, convierten la fuente en un pequeño cuadro comestible.
Tarta de arándanos azules
La tarta de arándanos azules es un postre clásico norteamericano que trasciende fronteras. Tiene una masa crujiente que envuelve un interior denso de fruta, lleno de matices. En esta receta, el dulzor natural de la fruta es el protagonista.
Tarta de fresas
Hay tartas que entran por los ojos antes de llegar al plato, y esta es una de ellas. La base es una masa sencilla, de las de siempre, crujiente y mantecosa, que se cuece por completo en el horno y luego se cubre con fresas frescas en rodajas. El remate no necesita más artificio: un glaseado ligero de mermelada de fresa que da brillo, redondea el sabor y deja la fruta en primer plano.
Servida sola ya funciona; con crema inglesa o una bola de helado, se vuelve postre de domingo.
Aleta de ternera rellena en cazuela
La receta clásica para hacer aleta de ternera rellena en cazuela. Recuperar recetas tradicionales es una forma de mantener viva nuestra cultura culinaria.
Hará falta hilo de bramante para atar la carne.
Manitas de ternera rebozadas
Las manos de ternera son un ingrediente fascinante que invita a practicar una cocina sostenible. Además, recuperar recetas clásicas es una de las mejores formas de celebrar nuestra herencia gastronómica.