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Cebollas rellenas

Las cebollas rellenas son un plato espectacular. La cebolla, cocida hasta quedar tierna y dulce, se convierte en un pequeño recipiente comestible que acoge un relleno mediterráneo de tomate, zanahoria, pimiento asado, anchoas y aceitunas. Gratinadas con queso, salen del horno doradas, jugosas y muy sabrosas. Es un entrante vistoso para una comida especial, aunque también funciona como plato principal ligero para la cena.

Su encanto está en el contraste de la suavidad dulzona de la cebolla frente al punto salado y aromático del relleno, con las anchoas y las aceitunas aportando ese sabor intenso tan del gusto mediterráneo. 

Cebollas rellenas de verduras picadas y gratinadas con queso en una cazuela negra.

Ingredientes

8 cebollas (de tamaño regular, peladas, enteras)
1 tomate (grande, maduro, picado fino)
1 zanahoria (pelada y picada muy menuda)
1 pimiento (mejor rojo, mediano, para asar)
4 piezas anchoa (filetes de anchoa en conserva, picados)
16 aceitunas (aceitunas verdes, deshuesadas y picadas)
1 cucharadita orégano
1 cucharada pan rallado
2 cucharadas aceite de oliva
1 cucharada queso rallado (colmada)
  sal (al gusto, para el agua de cocción)
  perejil (optativo, unas hojas de perejil fresco para decorar)

Instrucciones

Calentamos el horno a 180 ºC. Cocemos las cebollas enteras en agua con sal hasta que empiecen a estar tiernas sin llegar a deshacerse, 10-15 minutos dependiendo del tamaño. Las escurrimos con cuidado y las dejamos templar para poder manejarlas sin quemarnos.

Con un cuchillo bien afilado, cortamos la parte superior de cada cebolla y retiramos las capas internas con ayuda de una cucharilla, dejando unas paredes firmes que servirán de recipiente. Reservamos la pulpa que hemos sacado, porque la usaremos en el relleno. Trabajar con suavidad evita que las cebollas se rompan.

Mientras, asamos el pimiento rojo en el horno hasta que la piel se arrugue y se dore. Lo dejamos templar, le retiramos la piel y las semillas, y lo picamos fino. Este paso concentra su dulzor y le da ese toque ahumado tan sabroso.

Picamos la pulpa reservada de la cebolla, el tomate, la zanahoria, las anchoas y las aceitunas. En una sartén con las dos cucharadas de aceite, sofreímos la pulpa de cebolla y la zanahoria hasta que se ablanden. Añadimos las anchoas, las aceitunas, el pimiento asado y el tomate, espolvoreamos el orégano y el pan rallado, y rehogamos todo unos minutos hasta obtener un relleno jugoso y bien integrado.

Rellenamos las cebollas con la mezcla, apretando ligeramente para que quede compacta. Las disponemos en una fuente de horno previamente engrasada, espolvoreamos el queso rallado por encima y las horneamos unos 40 minutos, hasta que estén doradas y burbujeantes. Servimos decoradas con una hojita de perejil.

Rendimiento
4 raciones
Tiempo de preparación 15 minutos
Tiempo de cocción 1 hora, 15 minutos
Tiempo total
1 hora, 30 minutos

Notas

Conviene cocer las cebollas justo hasta que estén tiernas, pero no en exceso, ya que unas paredes demasiado blandas se deshacen al vaciarlas. Un cuchillo afilado y una cucharilla facilitan la tarea, retirando las capas internas poco a poco y dejando dos o tres capas firmes que aguanten el relleno durante el horneado.

La cebolla puede resultar algo picante o amarga en crudo. La cocción previa en agua con sal suaviza su sabor y realza su dulzor natural, dejándola tierna y agradable. Escurrirla bien antes de rellenar evita que el exceso de agua aguаe el relleno o dificulte el gratinado.

Para un acabado dorado y crujiente, conviene activar el gratinador del horno en los últimos minutos y vigilar de cerca, ya que el queso pasa de dorado a quemado en un instante. Un chorrito de aceite de oliva por encima antes de hornear ayuda a lograr ese tono apetecible.

La pulpa que se retira del interior de las cebollas es el corazón del relleno, así que nada se tira. Del mismo modo, cualquier resto de verdura del cajón de la nevera encaja bien en el sofrito, una forma sencilla de cocinar de manera consciente y reducir el desperdicio.

Las cebollas rellenas están en su mejor momento recién hechas, pero se conservan hasta 2 días en la nevera, en un recipiente cerrado. Para recalentarlas, lo mejor es un golpe de horno a 180 ºC durante unos 10 minutos, que devuelve la jugosidad al relleno y vuelve a dorar la superficie. 

Variaciones

Se puede añadir arroz cocido, quinoa, miga de pan o pan rallado al relleno para convertir el plato en una opción más completa y saciante.

Para una versión vegetariana, basta con prescindir de las anchoas y potenciar el relleno con setas salteadas o unos dados de tomate seco, logrando un resultado igual de sabroso.

Unos piñones ligeramente tostados aportan un contraste dulce y crujiente muy mediterráneo.

El queso curado tipo manchego o un parmesano rallado ofrecen un gratinado más intenso, mientras que un queso fresco lo suaviza.

Origen

Cocina española

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