Recetas con higo
Ensalada de higos, nueces y queso azul
Una ensalada de inspiración italiana, perfecta para las tardes templadas de septiembre, cuando los higos están en su mejor momento. Es de esas recetas que parecen sacadas de un restaurante y, sin embargo, se montan en diez minutos sin encender apenas el fuego. El juego está en el contraste: la rúcula ligeramente picante, la dulzura carnosa del higo maduro, el punto salado y cremoso del queso azul y las nueces tostadas con miel, que aportan el crujido. Un chorrito de vinagreta con mostaza lo une todo. Sencilla, vistosa y con ese aire mediterráneo que da gusto llevar a la mesa.
Sopa de tomate con higos
Un plato campesino extremeño que nace del exceso. A finales de verano la huerta da más tomates de los que se pueden comer y la higuera descarga de golpe su segunda cosecha, así que ambas cosas se juntan con pan duro y poco más. No es una sopa con guarnición de fruta: los higos van aparte y se come alternando, una cucharada de sopa y un bocado de higo. El contraste entre la acidez del tomate y el dulzor del higo maduro es todo el plato.
Higos en almíbar
Conservar los higos en almíbar permite disfrutar de su sabor durante más tiempo. También sirve para aprovecharlos mejor porque su temporada es muy corta.
Kétchup de higo
Un kétchup de fruta, espeso, agridulce y con un fondo especiado de jengibre. Los higos maduros tienen azúcar y cuerpo de sobra para sostener una salsa de este tipo sin apenas ayuda, y el vinagre de arroz le da el punto ácido sin la aspereza del vinagre de vino. Acompaña muy bien las aves de caza, el pichón y el pavo, pero también el cerdo asado, el foie, una tabla de quesos curados o un simple bocadillo. Es una buena forma de aprovechar los higos cuando llegan todos de golpe y no dan tiempo a comerlos frescos.
Mermelada de higo a la naranja
Se puede untar sobre el pan con mantequilla, como cualquier mermelada, pero también queda bien con los cereales de desayuno o como salsa dulce para helados y otros postres.