Recetas con ajo
Berenjenas al horno con tahini
Las berenjenas son la estrella de este plato. Se hacen en el horno cubiertas generosamente con cebolla salteada y una salsa de tahini. Se pueden servir como primer plato o como plato principal apto para los vegetarianos más esctrictos.
Berenjenas al horno con tahini
Las berenjenas son la estrella de este plato. Se hacen en el horno cubiertas generosamente con cebolla salteada y una salsa de tahini. Se pueden servir como primer plato o como plato principal apto para los vegetarianos más esctrictos.
Kabsa
Kabsa es un plato elaborado con arroz y carne que se sirve en un plato grande del cual comen todos.
Ensalada de espinacas cuatro estaciones
Espinacas con espáragos primaverales, lechuga veraniega, champiñones otoñales y lombarda invernal, aliñadas con una vinagreta al limón.
Salsa de pimiento asado
Se puede servir acompañando a un pescado a la parrilla o como salsa para mojar.
Salsa de brócoli y anchoas
La salsa de brócoli y anchoas queda muy bien con pasta, con abundante queso rallado, y patatas asadas con su piel.
Balado
Una salsa picante de Indonesia que se hace a partir de una pasta de guindilla, tomate, cebolla ajo y otros ingredientes machacados. La salsa balado se usa como condimento para hacer platos de carne, pescado, marisco, huevos, verduras y hortalizas.
Sopa mallorquina
La sopa mallorquina es un plato tradicional, y muy sabroso, de la gastronomía de las Islas Baleares y una de las recetas más populares proque es sencilla. Permite desarrollar la creatividad culinaria porque admite muchas variaciones.
Ensalada de garbanzos a la vinagreta
Una ensalada de garbanzos perfecta para tomar fría o a temperatura ambiente, ideal para verano y otoño.
Sopa de tomate con higos
Un plato campesino extremeño que nace del exceso. A finales de verano la huerta da más tomates de los que se pueden comer y la higuera descarga de golpe su segunda cosecha, así que ambas cosas se juntan con pan duro y poco más. No es una sopa con guarnición de fruta: los higos van aparte y se come alternando, una cucharada de sopa y un bocado de higo. El contraste entre la acidez del tomate y el dulzor del higo maduro es todo el plato.