Kransekage (krasenkake)
El kransekage danés (o kransekake en Noruega) es un postre que es un evento en sí mismo. Este espectacular pastel de anillos de almendra es el rey de las celebraciones en Dinamarca y Noruega. No hay boda, bautizo, confirmación o Nochevieja que se precie sin una de estas torres cónicas decorando la mesa principal.
Su nombre, que se traduce como "pastel de coronas" o "pastel de anillos", describe perfectamente su forma. Consiste en una serie de anillos de mazapán cocido, apilados de mayor a menor para formar una torre, y unidos con un glaseado blanco como si fueran hilos de nieve. La masa no es la de un bizcocho convencional; es un mazapán denso y masticable, hecho con una cantidad ingente de almendras, azúcar y clara de huevo. El resultado es un bocado con una corteza ligeramente crujiente que da paso a un interior increíblemente tierno y con un profundo sabor a almendra.
Ingredientes
Instrucciones
En un cuenco grande, mezclamos la harina de almendras y el azúcar glas tamizado. Añadimos 2-3 claras de huevo poco a poco mientras amasamos con las manos. Formamos un cilindro con la masa, la envolvemos firmemente en film transparente y la dejamos reposar en la nevera durante al menos 24 horas.
Al día siguiente, precalentamos el horno a 190°C y forramos varias bandejas de horno con papel vegetal.
Sacamos la masa de la nevera. Estará bastante dura. La dividimos en 6 porciones iguales. Trabajando con una porción a la vez (mantenemos el resto en frío), la amasamos sobre una superficie limpia (sin harina) hasta que esté manejable. Formamos cilindros largos, de unos 2 cm de grosor.
Ahora, cortamos los cilindros en longitudes crecientes. La forma tradicional de hacerlo es empezar con un trozo de 8 cm de largo, y añadir 2 cm a cada trozo siguiente: 8 cm, 10 cm, 12 cm, y así sucesivamente hasta tener los anillos que queramos (generalmente hasta 18).
Unimos los extremos de cada cilindro para formar anillos y los colocamos en las bandejas preparadas.
Horneamos los anillos durante 12-15 minutos, o hasta que estén ligeramente dorados en los bordes pero aún pálidos en el centro. No deben cocerse demasiado o quedarán secos y duros. Dejamos que los anillos se enfríen completamente en las bandejas antes de manipularlos, ya que son frágiles al salir del horno.
Mientras los anillos se enfrían, preparamos el glaseado. En un cuenco, batimos 1 clara de huevo con 250g de azúcar glas tamizado y las gotas de limón (o vinagre) hasta obtener una pasta espesa y blanca. Introducimos el glaseado en una manga pastelera con una boquilla redonda y fina.
Comenzamos a montar la torre. Colocamos el anillo más grande en un plato de servir. Trazamos un patrón de zigzag o de ondas con el glaseado sobre el anillo. Colocamos el siguiente anillo (un poco más pequeño) encima, presionando suavemente para que el glaseado actúe como pegamento. Repetimos el proceso, alternando un anillo y una capa de glaseado, hasta llegar al anillo más pequeño en la cima.
La forma tradicional de comerlo es que cada invitado rompa un trozo de anillo con las manos. Es un postre para compartir, informal y festivo.
El tiempo de preparación no tiene en cuenta el tiempo de reposo de la masa (24 horas) y el tiempo de cocción se ha estimado por tanda.
Notas
Preparar la masa requiere planificación porque deberá reposar 24 horas. Este reposo es fundamental para que la masa se asiente, los sabores se desarrollen y sea mucho más fácil de manejar.
La cantidad exacta de clara puede variar según la humedad de la harina de almendra. Buscamos una masa firme, homogénea y un poco pegajosa, similar a un mazapán crudo.
La consistencia del glaseado debe ser la de una pasta de dientes, lo suficientemente firme para mantener la forma pero lo bastante fluida para salir de una manga pastelera.
Para asegurar anillos perfectamente redondos y uniformes, existen moldes específicos. Si se prepara este postre a menudo, podría ser una buena inversión. Aunque formarlos a mano tiene cierto encanto.
El kransekage se puede montar el día de la celebración. Los anillos horneados se conservan perfectamente durante varios días en un recipiente hermético. De hecho, algunos puristas afirman que están mejor después de un par de días, ya que la textura se vuelve más masticable.
Tanto la masa cruda como los anillos ya horneados (sin glaseado) se pueden congelar. Una forma de adelantar trabajo para una gran fiesta.
Variaciones
En Noruega, el kransekake a menudo se rellena. Antes de hornear, se hace un surco a lo largo de los cilindros de masa y se rellena con chocolate o mermelada.
Origen
La tradición dicta que se decore con pequeñas banderas danesas y petardos especiales para la ocasión. Al llegar la medianoche en Nochevieja, se encienden los petardos y cada invitado toma un anillo para brindar por el nuevo año.