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Pastel de queso sueco (ostkaka)

No es una tarta de queso densa y cremosa, es un postre que sabe a hogar, a leche fresca y a almendras tostadas, con un dulzor muy sutil.

Un trozo de pastel de queso sueco, ostkaka, servido con mermelada de frutos rojos y nata montada.

Ingredientes

500 gramos requesón (bien escurrido)
3 huevos (grandes)
100 gramos azúcar (azúcar blanco)
50 gramos almendra (almendra molida)
30 gramos harina (harina de trigo común, blanca)
250 mililitros nata lí­quida (natan para montar, 35% de materia grasa)
1 cucharadita extracto de almendra (o extracto de vanilla, si se prefiere)
50 gramos almendra (optativo, almendras fileteadas, como decoración)

Instrucciones

Colocamos el requesón en un colador fino o sobre una gasa y lo dejamos escurrir durante al menos 30 minutos (o incluso un par de horas en la nevera) para eliminar el exceso de suero. Queremos una base de queso lo más seca posible.

Empezamos a calentar el horno a 175°C y engrasamos un molde redondo para horno de unos 20-22 cm de diámetro.

En un cuenco grande, batimos ligeramente los huevos con el azúcar, solamente lo suficiente para integrarlos. Añadimos el requesón bien escurrido al bol y lo mezclamos con los huevos y el azúcar hasta que se combine. La mezcla tendrá una textura grumosa, y eso es exactamente lo que se busca.

Incorporamos la almendra molida y la harina de trigo, mezclando suavemente. Finalmente, vertemos la nata y el extracto de almendra. Removemos hasta obtener una masa homogénea pero con la textura granulada del queso.

Vertemos la mezcla en el molde engrasado y alisamos la superficie con una espátula. Si se usan las almendras laminadas, las esparcimos por encima para crear una bonita capa crujiente.

Horneamos durante 50-60 minutos. El ostkaka estará listo cuando los bordes estén dorados y el centro se vea firme al tacto. Al insertar un palillo, este debería salir limpio.

Sacamos el pastel del horno y lo dejamos reposar a temperatura ambiente hasta que esté tibio. No se sirve caliente, directamente del horno, ya que la textura y el sabor mejoran a medida que se enfría un poco.

Rendimiento
8 raciones
Tiempo de preparación 15 minutos
Tiempo de cocción 1 hora
Tiempo total
1 hora, 15 minutos

Notas

Este pastel de queso se acompaña tradicionalmente con una cucharada de mermelada de frutos rojos y, si se quiere, un poco de nata montada (montada sin o con muy poco azúcar).

La belleza del ostkaka reside en su textura rústica y granulada, así que no se debe batir la mezcla en exceso o usar la batidora para que quede más lisa.

Variaciones

Para hacer una versión sin gluten, la harina de trigo se puede sustituir por la misma cantidad de harina de arroz o maicena.

La nata líquida se puede sustituir por leche entera para que el pastel de queso quede más ligero.

Origen

Este postre se hace tradicionalmente cuajando leche fresca con cuajo, un proceso que separa la cuajada del suero. La cuajada resultante se mezcla con harina, huevos, azúcar y almendras para crear un pastel horneado, de textura granulada y delicada, similar a un requesón horneado. 

Esta es una versión adaptada para la cocina moderna, que utiliza requesón o cottage cheese para evitar el complejo proceso de cuajar la leche desde cero, pero conservando toda la esencia de este postre tan especial.

Cocina sueca

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