Cerdo desmenuzado
Si hay una receta que combina sabor, versatilidad y simplicidad, es el ceredo desmenuzado.
Ingredientes
Instrucciones
Mezclamos el pimentón, comino, ajo en polvo, cebolla en polvo, pimienta, sal y azúcar moreno en un bol. Frota generosamente esta mezcla por toda la carne de cerdo.
Calentamos un poco de aceite en una olla grande a fuego medio-alto. Sellamos la carne por todos lados para mantener los jugos y añadir un toque de sabor.
Agrega el caldo de pollo a la olla, cubre con una tapa y baja el fuego al mínimo. Cocina durante 2 1/2 a 3 horas, volteando la carne de vez en cuando.
Cuando la carne esté tierna y lista para deshebrarse, añade la salsa barbacoa y cocina por 20 minutos más para integrar bien los sabores.
Una vez lista la carne, es momento de deshebrarla. Usamos dos tenedores para separar la carne en tiritas tiernas. Mezclamos con un poco de los zumos de la cocción para darle aún más sabor.
Para que el cerdo tenga un poco más de textura crujiente, podemos llevarlo al horno a 200ºC por unos minutos antes de deshebrarlo.
Cerdo desmenuzado cocinado en la olla eléctrica de cocción lenta
Una vez preparada la carne, la ponemos en la olla de eléctrica de cocción lenta y añadimos el caldo.
Tapamos la olla y cocinamos la carne a temperatura alta durante 4-6 horas al a temperatura baja durante 8 horas (el tiempo puede variar dependiendo de la olla que se use)
Cuando falten 30 minutos para terminar la cocción, incorporamos la salsa barbacoa y mezclamos bien.
Cerdo desmenuzado cocinado en el horno
Calentamos el horno a 150°C. Frotamos la carne con mezcla de especias y la colocamos en una una bandeja para horno profunda o una cazuela.
Vertemos el líquido en la bandeja y la cubrimos la carne con papel aluminio o una tapa pesada para mantener la humedad. Cocinamos durante 4-5 horas o hasta que la carne esté tierna.
Retiramos el papel aluminio, cubrimos la carne con salsa barbacoa y hornea a 200°C durante 15-20 minutos para que la salsa caramelice.
Notas
Se puede servir como tacos de cerdo deshebrado con piña y cilantro; como bocadillos estilo clásico acompañados de una ensalada de col; en una ensalada verde con cerdo desmenuzado como complemento; sobre arroz, quinua, pasta o patatas asadas como completo.
Origen
Este plato de origen estadounidense se ha ganado el corazón de los amantes de la cocina en todo el mundo gracias a su textura tierna y sabor ahumado que se deshace en la boca. Además, su versatilidad lo hace ideal para tacos, sándwiches, ensaladas o incluso para comerlo solo.