Fårikål
Este plato solamente necesita cordero, col, pimienta negra en grano y agua. Es un testamento a la filosofía de que menos es más. La magia ocurre en la cazuela, durante una cocción larga y lenta.
Ingredientes
Instrucciones
En una olla grande y de fondo grueso, empezamos con una capa de trozos de cordero en el fondo de la olla. Salamos ligeramente. Añadimos una capa de gajos de col sobre la carne. Espolvoreamos una buena cantidad de granos de pimienta negra entera sobre la col.
Repetimos el proceso: capa de cordero, sal, capa de col, pimienta. Continuamos hasta terminar con todos los ingredientes, procurando que la última capa sea de col.
Vertemos el agua en la olla. No es necesario cubrir todos los ingredientes; el vapor y los jugos que soltarán la carne y la col harán el resto. Llevamos la olla a ebullición a fuego medio-alto. Una vez que hierva, bajamos el fuego al mínimo, tapamos la olla y dejamos que el guiso se cocine lentamente durante al menos 2 horas, o hasta que la carne esté tan tierna que prácticamente se separe del hueso con un tenedor.
Una vez que el fårikål está listo, se sirve muy caliente en platos hondos. Se lleva la olla directamente a la mesa para que cada comensal se sirva, asegurándose de coger tanto carne como col y, por supuesto, una buena cucharada del caldo.
Notas
Para preparar la col, la cortamos en cuartos, retiramos el corazón más duro y luego cortamos cada cuarto en gajos grandes. La idea es tener trozos generosos que mantengan su forma durante la cocción.
El guiso se construye por capas. Este es el método tradicional y el que asegura la mejor distribución de sabor.
Durante la cocción, la casa se llenará de un aroma increíble. Es importante no remover el guiso para no romper las capas.
La forma tradicional de acompañarlo es con patatas cocidas al vapor o hervidas, que se pueden añadir al plato para que se empapen del delicioso caldo.
Como muchos guisos, el fårikål está aún más sabroso si se deja reposar y se recalienta al día siguiente. Los sabores tienen tiempo de asentarse y profundizar.
Cortes de cordero con hueso y algo de grasa, como el cuello o la falda. El hueso y la grasa son fundamentales para dar sabor y riqueza al caldo durante la larga cocción.
Variaciones
Cada familia tiene su secreto, algunos añaden un poco de harina para espesar y otros no, pero la esencia es siempre la misma.
Origen
Considerado el plato nacional del país, el fårikål es la personificación del kos, el concepto noruego de calidez y confort. Es un guiso de una sencillez casi poética, que celebra la llegada del otoño y la temporada del cordero.
Hay platos que son un ritual, un símbolo nacional y una excusa para reunirse alrededor del fuego. En Noruega, ese plato es el fårikål, que se traduce literalmente como "oveja en col."