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Huevos rotos con jamón

La combinación de unas patatas doradas, bañadas por el oro líquido de la yema del huevo y rematadas con el sabor umami del jamón, es sencillamente irresistible.

Detalle de unos huevos rotos con jamón serrano.

Ingredientes

4 patatas (medianas, peladas y troceadas)
4 huevos (grandes, a temperatura ambiente)
100 gramos jamón serrano (cortado en lonchas finas, a temperatura ambiente )
  aceite de oliva (aceite abundante para freír)
  sal (al gusto)

Instrucciones

Ponemos una sartén amplia a calentar con abundante aceite de oliva virgen extra. Cuando el aceite esté caliente pero sin llegar a humear (unos 140 ºC), añadimos las patatas. El objetivo en esta primera fase no es freírlas de golpe, sino "pocharlas" a fuego medio-suave durante unos 12-15 minutos para que queden extremadamente tiernas por dentro.

Se se mantiene siempre la yema fluida, el éxito está asegurado.

Variaciones

La base de patata y huevo es tan agradecida que admite múltiples variaciones para explorar sabores nuevos de forma rápida.

El jamón serrano se puede sustituir por unos pimientos de Padrón fritos (unos pican y otros no), aportando un contraste herbáceo muy rico. 

Otra alternativa deliciosa y muy popular en la cocina de los bares españoles son los huevos rotos con gulas y un toque de ajo y guindilla. 

Los huevos rotos también se pueden presentar coronados con rodajas finas de chistorra o chorizo pasados rápidamente por la plancha. 

Una vez que las patatas están blandas, subimos el fuego al máximo. Durante los últimos 3 o 4 minutos, dejamos que se tuesten por fuera. Este contraste entre el interior blando y el exterior ligeramente crujiente es el sello de unas buenas patatas fritas. Las retiramos con una espumadera, escurriendo bien el aceite, las pasamos a una fuente amplia y las salamos ligeramente.

En la misma sartén, retiramos un poco de aceite si hay demasiado, pero dejamos el fuego fuerte. Cascamos los huevos (mejor de uno en uno o de dos en dos para tener control). Buscamos que la clara se expanda y forme esa característica "puntilla" dorada en los bordes, mientras que la yema debe quedar líquida y caliente, pero cruda por dentro. Bastarán un par de minutos. Con la ayuda de la espumadera, sacamos los huevos y los colocamos directamente sobre la cama de patatas.

Justo después de poner los huevos humeantes sobre las patatas, distribuimos las lonchas de jamón ibérico por encima y a los lados. El propio calor residual de las patatas y de los huevos recién fritos será suficiente para fundir suavemente la grasa infiltrada del jamón, potenciando su sabor y dándole un brillo espectacular. Rompemos los huevos con cuchillo y tenedor mezclando todo justo antes de comer.

Rendimiento
2 raciones
Tiempo de preparación 10 minutos
Tiempo de cocción 20 minutos
Tiempo total
30 minutos

Notas

Para preparar las patatas, se pelan, se lavan bajo agua fría para retirar el exceso de almidón y se secan bien con un paño limpio. Se cortan en dados, en bastones de un centímetro de grosor o en rodajas finas (corte panadera), según se prefiera.

Se puede comprobar que las patatas están blandas pinchando una con un tenedor.

Aquí reside el gran secreto del plato: el jamón nunca debe tocar la sartén. Si se fríe o se cocina, perderá sus aromas, se secará y quedará excesivamente salado.

Origen

Cocina española

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