Recetas con tomate
Penne alla vodka
La receta es menos conocida por su nombre que por su color: un rosa anaranjado que sale de cruzar tomate con mantequilla y un poco de nata. La base se construye pochando chalota en mantequilla y friendo después el concentrado de tomate hasta que oscurece y se separa de la grasa, un paso breve que marca la diferencia entre una salsa plana y otra con fondo. Después entran el tomate en lata y el vodka, que se reduce casi del todo y deja atrás el calor y el equilibrio que dan nombre al plato. Un chorro final de vodka sin cocer, añadido junto a la nata, conserva ese punto aromático que la cocción se lleva. La pasta termina de hacerse dentro de la salsa, con un poco de agua de cocción, hasta que se adhiere a cada penne.
Penne alla vodka
La receta es menos conocida por su nombre que por su color: un rosa anaranjado que sale de cruzar tomate con mantequilla y un poco de nata. La base se construye pochando chalota en mantequilla y friendo después el concentrado de tomate hasta que oscurece y se separa de la grasa, un paso breve que marca la diferencia entre una salsa plana y otra con fondo. Después entran el tomate en lata y el vodka, que se reduce casi del todo y deja atrás el calor y el equilibrio que dan nombre al plato. Un chorro final de vodka sin cocer, añadido junto a la nata, conserva ese punto aromático que la cocción se lleva. La pasta termina de hacerse dentro de la salsa, con un poco de agua de cocción, hasta que se adhiere a cada penne.
Alubias en salsa de tomate especiada
Un guiso de alubias rápido y muy resultón, de los que se hacen en una sola cazuela y dan de comer durante varios días. El pimentón ahumado es el que manda: aporta ese fondo tostado y profundo que normalmente vendría de un trozo de chorizo o de tocino, y basta para que unas alubias de bote con tomate se conviertan en algo con carácter. El pimiento suma color y dulzor, las espinacas desaparecen dentro de la salsa sin que nadie las note.
Calabaza y lentejas guisadas
Un guiso de cuchara sin carne que gana con las horas: si se prepara la víspera, al día siguiente está mejor. La calabaza se asa aparte, a horno fuerte, para que caramelice por los bordes y no se deshaga dentro del caldo; mientras tanto se hace un sofrito lento de cebolla, apio, ajo y tomates secos que da al guiso un fondo dulce y salado a la vez. Las lentejas aportan cuerpo, el kale negro un punto amargo que equilibra, y el cilantro molido un aroma cálido que recuerda a las cocinas del Mediterráneo oriental. Se sirve en cuenco hondo, con pan al lado.
Atún con costra de sésamo y salsa fresca
El atún con costra de sésamo y salsa fresca es un plato ligero, vistoso y muy fácil. El atún se cubre de sésamo y se sella a fuego fuerte. Queda dorado por fuera y rosado por dentro, jugoso y tierno. Lo acompañamos de una salsa fresca de tomate, pepino, cebolla roja, guindilla y hierbas. El resultado es limpio, cítrico y lleno de sabor.
Rabo de toro braseado
El rabo de toro braseado es un clásico de nuestra cocina. Un plato de cuchara y tenedor, tierno y sabroso, de esos que llenan la casa de aroma. La carne se cocina despacio, en un caldo con verduras y vino tinto, hasta que se separa del hueso sola. La salsa queda densa y brillante, gracias a la gelatina natural que suelta el rabo.
Es un guiso de fiesta, ideal para el fin de semana. Se prepara con calma, pero no tiene misterio.
Ensalada especiada de carne
Esta ensalada especiada de carne es un plato luminoso y lleno de contrastes, en el que unos jugosos filetes de choto dorados a fuego vivo, hojas de ensalada frescas y un aderezo cremoso de cacahuete con un puntito picante. El pepino fresco, la cebolla morada y los tomates miniatura aportan color y frescura, mientras el sésamo del aliño y los cacahuetes tostados coronan el conjunto con su textura crujiente. Es un plato rápido de montar, pero con tanto matiz de sabor que parece que has pasado horas en la cocina.
Perritos calientes
El perrito caliente carga con una fama de comida rápida y poco recomendable que, bien mirado, no es culpa suya. Un perrito no es más que pan, salchicha y aderezo: todo depende de qué pan, qué salchicha y qué aderezo. Con un bollo integral, una salchicha de calidad y una buena corona de verduras y fermentados, el perrito caliente se convierte en una comida rápida perfectamente digna, lista en menos de diez minutos y con la que además se puede jugar sin fin. Preparamos aquí la versión que nos gusta en casa: sabrosa, más ligera que la clásica y con el toque ácido y crujiente del chucrut o el kimchi.
Jarrete de ternera guisado
El jarrete de ternera guisado es un plato principal contundente, jugoso y aromático, de los que llenan la cocina de aromas que abren el apetito y reúnen a la familia alrededor de la mesa. La pieza, dorada primero a fuego vivo y luego cocida lentamente en un caldo perfumado con verduras y vino, se vuelve tan tierna que la carne se desprende del hueso con solo rozarla. Es un guiso tradicional.
Cintas con salsa marinera
Las almejas, o berberechos, se cocinan en un sofrito de ajo y tomate en aceite de oliva, aromatizado con un poco de vino blanco y perfumado con perejil fresco. El resultado es un plato ligero y aromático, que traslada la brisa del mar a la mesa en apenas media hora.
Berenjenas rellenas
La berenjena, vaciada y horneada, se convierte en un recipiente comestible que acoge un sofrito jugoso de carne picada de cerdo, tomate, cebolla y pimiento verde, ligado con un chorrito de vino blanco. Un manto de queso rallado gratinado remata el conjunto, que sale del horno dorado y burbujeante.
Cebollas rellenas
Las cebollas rellenas son un plato espectacular. La cebolla, cocida hasta quedar tierna y dulce, se convierte en un pequeño recipiente comestible que acoge un relleno mediterráneo de tomate, zanahoria, pimiento asado, anchoas y aceitunas. Gratinadas con queso, salen del horno doradas, jugosas y muy sabrosas. Es un entrante vistoso para una comida especial, aunque también funciona como plato principal ligero para la cena.
Su encanto está en el contraste de la suavidad dulzona de la cebolla frente al punto salado y aromático del relleno, con las anchoas y las aceitunas aportando ese sabor intenso tan del gusto mediterráneo.