Tapas

Platos para picar.

Son las doce y media del domingo, o un día no laboral. Las sillas de la terraza están ocupadas, la barra del bar también. Hay aceitunas sobre la mesa, una copa de vermut con hielo y naranja, y conversación. Nadie tiene prisa. Todavía falta una hora para comer. Eso es el aperitivo. 

Lo que las distingue de otras albóndigas es la explosión de aromas frescos. La combinación de hierbabuena y orégano no es negociable.

Un plato fácil de preparar que combina la textura suave de las setas con la riqueza de los huevos revueltos cerando un manjar inolvidable.

Una versión deliciosa y auténtica del pulpo a la gallega, con un toque especial que realza los sabores tradicionales.

La mermelada de tomates verdes es un gran acompañamiento de quesos curados, pero también se puede servir con embutidos y carnes frías.

Los riñones al jerez son un plato sencillo y sabroso que se puede servir como aperitivo o como plato principal.

Los pepinillos en vinagre van bien con fiambres. Hacen que bocadillos y salsas frías queden más sabrosas.

Un aperitivo clásico que es fácil de hacer en casa. También puede ser un primer plato para los días calurosos.