Djom
Pescado cocinado al vapor envuelto en hojas de plátano. Al envolver el pescado, logramos que se cocine en sus propios jugos, conservando todos sus nutrientes, vitaminas y aceites esenciales sin necesidad de añadir grasas pesadas. La hoja de plátano no solo es un envoltorio cien por cien biodegradable, sino que aporta un sutil aroma herbáceo al pescado.
Ingredientes
Instrucciones
Comenzamos preparando la base aromática que abrazará al pescado. En una procesadora de alimentos o batidora, trituramos las semillas de calabaza. Añadimos la cebolla, los tomates, los dientes de ajo, el jengibre fresco y el chile. Trituramos todo hasta conseguir una pasta espesa y texturizada.
En una sartén, calentamos el aceite a fuego medio. Vertemos la pasta que acabamos de triturar y la sofreímos durante unos 10 minutos. Este paso es vital para reducir la acidez del tomate y potenciar los sabores de la cebolla y el jengibre. Salpimentamos al gusto y retiramos del fuego para que se temple.
Si utilizamos hojas de plátano, debemos ablandarlas para que no se rompan al doblarlas. Las pasamos unos segundos directamente sobre la llama de los fogones o las sumergimos brevemente en agua hirviendo. Veréis que cambian a un color verde más brillante y se vuelven flexibles. Cortamos cuatro rectángulos lo suficientemente grandes para envolver cada lomo de pescado.
Colocamos una hoja de plátano sobre la mesa. Extendemos una cucharada generosa de nuestra salsa en el centro. Ponemos encima un lomo de pescado salpimentado y lo cubrimos con más salsa. Doblamos los bordes de la hoja hacia el centro, creando un paquete bien cerrado. Podemos atarlo con un hilo de cocina de algodón o con una tira fina de la propia hoja. Repetimos el proceso con los cuatro lomos.
Colocamos los paquetes en una vaporera (de bambú o metálica) sobre una olla con agua hirviendo. Tapamos y dejamos cocinar al vapor durante unos 20 o 25 minutos. El vapor penetrará suavemente en las hojas, cocinando el pescado a la perfección mientras los sabores se fusionan en el interior.
Servimos el djom envuelto y lo abrimos en la mesa.
Notas
Si no se encuentran hojas de plátano, se puede utilizar papel de horno para hacer el papillote.
Para mantener el equilibrio del plato, el pescado se puede servir junto a unos plátanos machos cocidos, yuca al vapor o una ensalada fresca de hojas verdes. Estos carbohidratos complejos son ideales para rebañar la deliciosa salsa de semillas.
Si sobra algo de la salsa de semillas de calabaza, se puede guardar en un tarro de cristal en la nevera. Es un aderezo fantástico para alegrar unas verduras asadas o un plato de arroz integral al día siguiente.
Origen
La palabra djom hace referencia al método de cocción, que consiste en envolver los alimentos (generalmente pescado o caza) en hojas de plátano u hojas de marantáceas para cocinarlos al vapor o sobre las brasas.
Esta técnica es el equivalente africano del papillote francés, y resulta ser una de las formas más saludables y sostenibles de cocinar.