Roscón de reyes
Un bollo de forma ovalada decorado con azúcar y fruta confitada que se sirve particularmente durante la fiesta de la Epifanía, los días 5 y 6 de enero. Suele contener una sorpresa.
Ingredientes
Instrucciones
Hacemos una bola de masa blanda con 100 g de harina, 3-4 cucharadas de leche templada y la levadura. Dejamos que repose en un sitio templado hasta que doble su volumen.
Ponemos el resto de la harina y la sal en un cuenco grande, haciendo un hueco en el centro. Echamos los huevos, el azúcar, el resto de la leche, el agua de azahar y la ralladura de limón, si se usa, en ese hueco. Formamos una masa, trabajándola bien para que se ponga fina.
Extendemos la masa con las manos y ponemos la mantequilla en el centro, volviendo a trabajar la masa para incorporar la mantequilla.
Volvemos a extender la masa y ahora ponemos en el centro la masa madre, incorporándola de la misma forma que la mantequilla.
Ponemos la masa del roscón de reyes en un recipiente, la cubrimos y la dejamos reposar en un sitio templado hasta que doble su volumen, aproximadamente 2 horas. Se puede romper la masa y dejarla reposar hasta que vuelva a doblar en volumen, aproximadamente otras 2 horas más.
Volcamos la masa sobre una superficie espolvoreada de harina y le damos forma de torta gruesa, haciendo un hueco en el centro para que tenga forma de rosca. Escondemos la figura y haba, si se usan. Dejamos que repose y suba una vez más, unos 45 minutos.
Calentamos el horno a 160-170º C. Mientras el horno se calienta, barnizamos la superficie del roscón con huevo batido, decoramos con fruta confitada, si se usa, y espolvoreamos azúcar gruesa. Horneamos el roscón hasta que esté dorado, 20-30 minutos.
Sacamos el roscón de reyes del horno y lo dejamos enfriar completamente sobre una rejilla antes de servirlo.
Notas
7-8 g de levadura seca equivalen a 20 g de levadura prensada.
Se pueden hacer dos roscas en lugar de una. Tardarán menos tiempo en levar la última vez y en el horno.
Los roscones pequeños son redondos. A los roscones grandes se les da forma ovalada, no redonda.
Si se va a esconder una sorpresa, puede hacerse al extender la masa, si es algo que no va a alterarse durante la cocción, o una vez hecho el roscón. Cuando el roscón está hecho, se hace un agujerito por debajo y se mete la sorpresa, envuelta en película de plástico transparente.
El roscón de reyes va muy bien con chocolate a la taza.