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Salchicha alemana al curry (currywurst)

La salchicha al curry, o currywurst, es uno de los bocados más populares de la cocina callejera alemana. Se trata de una salchicha tipo bratwurst, dorada, bañada en una salsa de kétchup especiada con curry y espolvoreada con más curry por encima. Frecuentemente se  corta en rodajas.  

Es un plato sencillo, contundente y muy sabroso, ideal como comida informal, tentempié generoso o cena rápida entre semana. Su gracia está en el contraste de la jugosa salchicha frente al punto dulce, ácido y especiado de la salsa. 

Salchicha alemana al curry, o currywurst, cortada en rodajas y acompañada con patatas fritas

Ingredientes

2 salchichas (salchichas tipo bratwurst, unos 300 gramos)
1 cucharada aceite de oliva
150 mililitros kétchup de tomate (o al gusto)
1 cucharadita curry (curry en polvo, y un poco más para espolvorear)
1⁄2 cucharadita pimentón (optativo, pimentón dulce)
1 cucharadita vinagre
2 cucharadas agua (o la necesaria para ajustar la textura)
2 pizcas azúcar (o al gusto)
  sal y pimienta (al gusto)

Instrucciones

En un cazo pequeño, mezclamos el curry en polvo, pimentón dulce, el kétchup, el vinagre, el azúcar y un par de cucharadas de agua. Removemos bien, salpimentamos y dejamos cocer a fuego suave unos 5 minutos, hasta obtener una salsa densa y brillante. Si queda muy espesa, añadimos un poco más de agua; si la preferimos con más punto dulce, agregamos una pizca de azúcar.

Mientras la salsa cuece, calentamos la cucharada de aceite en una sartén a fuego medio-alto. Doramos las salchichas por todos lados hasta que queden bien tostadas por fuera y jugosas por dentro, unos 8 minutos, asegurándonos de que se cocinen por completo.

Retiramos las salchichas y las pasamos a los platos. Podemos cortarlas en rodajas de unos 2 cm o dejarlas enteras. 

Las cubrimos con la salsa de curry bien caliente y espolvoreamos un poco más de curry en polvo por encima. Servimos enseguida.

Rendimiento
2 raciones
Tiempo de preparación 10 minutos
Tiempo de cocción 15 minutos
Tiempo total
25 minutos

Notas

La currywurst se sirve de forma tradicional con patatas fritas o con un buen pan para mojar en la salsa. Una ensalada verde o un pepinillo en vinagre aportan frescura y equilibran el conjunto.

La bratwurst tradicional es la opción clásica, pero cualquier salchicha de cerdo de buena calidad funciona bien. Conviene elegir una salchicha con carne, jugosa y no demasiado grasa, para que aguante bien el dorado sin resecarse. Las versiones de pavo o pollo ofrecen una alternativa más ligera.

La salsa de tomate al curry se conserva varios días en la nevera en un recipiente cerrado, así que preparar una cantidad mayor permite tenerla lista para otras comidas. Combina de maravilla con otras carnes, con verduras a la plancha o incluso con huevos.

Variaciones

Para que la salsa tenga un punto más dulce y fragante, se puede mochar un poco de cebolla en aceite hast que se ablande. Luego se añaden el curry en polvo y pimentón, dándoles un par de vueltas, antes de incorporar el ketchup, vinagre y el resto de los ingredientes.

Origen

Cocina alemana

La currywurst nació en el Berlín de la posguerra. Según la tradición, fue la comerciante Herta Heuwer quien la ideó en 1949, cuando consiguió kétchup y curry en polvo de soldados británicos y los mezcló para bañar unas salchichas fritas en su puesto callejero. La combinación triunfó al instante y pronto se convirtió en uno de los símbolos gastronómicos de la ciudad.

Hoy la currywurst es una auténtica institución en Alemania, con millones de raciones servidas cada año en puestos, cantinas y hasta llegó a tener su propio museo en Berlín.

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