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Stollen

El Stollen, o Christstollen, es un pan denso, húmedo y extraordinariamente rico, cargado de frutas secas maceradas en ron, frutos secos, especias y, a menudo, un corazón tierno de mazapán. 

Hacerlo en casa es un proyecto que requiere tiempo y cariño, pero el resultado es una obra maestra que perfumará toda la casa con el aroma inconfundible de la Navidad. Es un regalo perfecto y una tradición que merece ser adoptada.

Stollen cortado en rebanadas encima de una tabla de cortar de madera.

Ingredientes

150 gramos uva pasa (sultanas o pasas de corinto)
100 gramos cáscara de cítricos confitada (cáscara de naranja y de limón, picadas)
50 gramos almendra (almendras fileteadas)
60 mililitros ron (ron oscuro de buena calidad)
500 gramos harina (harina de fuerza)
20 gramos levadura (levadura fresca, levadura de panadero, o 7 gramos de levadura seca)
80 gramos azúcar
200 mililitros leche (leche entera, tibia)
300 gramos mantequilla (sin sal, 200 gramos mantequilla muy blanda, 100 gramos mantequilla fundida)
1 huevo (grande)
1 pizca sal
1 cucharadita canela (canela molida)
1⁄2 cucharadita nuez moscada (nuez moscada molida)
1⁄2 cucharadita cardamomo (cardamomo molido)
150 gramos mazapán (optativo, pero muy recomendable)
100 gramos azúcar glas (para espolvorear)

Instrucciones

En un cuenco, mezclamos las pasas, las frutas confitadas y las almendras. Añadimos el ron, removemos bien, cubrimos con film transparente y dejamos que se macere a temperatura ambiente durante al menos 12 horas, o idealmente toda la noche. Esto hidratará la fruta y le dará un sabor increíble.

En un cuenco pequeño, disolvemos la levadura fresca en la leche tibia (no caliente) con una cucharadita del azúcar total. Dejamos reposar unos 10-15 minutos hasta que la superficie se vuelva espumosa.

En un cuenco grande o, mejor, el recipiente de un robot de cocina con el gancho puesto, ponemos la harina, el resto del azúcar, las especias y la sal. Hacemos un hueco en el centro. Vertemos la mezcla de levadura y leche en el hueco, junto con el huevo ligeramente batido. Comenzamos a amasar suavemente, o a velocidad baja.

Cuando los ingredientes empiecen a unirse, empezamos a añadir la mantequilla blanda poco a poco, en trozos, esperando a que se integre uno antes de añadir el siguiente. 

Una vez incorporada toda la mantequilla, amasamos fuertemente (o aumentamos la velocidad a media) durante unos 15 minutos, 10-12 minutos con el robot. La masa estará pegajosa al principio, pero debe volverse lisa, elástica y despegarse de las paredes del recipiente.

Añadimos la fruta macerada (escurriendo el exceso de ron si lo hubiera) a la masa. Amasamos suavemente (a velocidad baja) sólo hasta que se distribuya uniformemente. No queremos romper la fruta.

Formamos una bola con la masa, la colocamos en un cuenco ligeramente engrasado, la cubrimos con un paño húmedo, o película de plástico, y la dejamos levar en un lugar cálido durante hasta que casi duplique su volumen, de hora y media a 2 horas. Al ser una masa muy pesada por la mantequilla y la fruta, el levado es más lento.

Una vez que la masa ha subido por primera vez, la desgasificamos suavemente sobre una superficie ligeramente enharinada. La estiramos con un rodillo formando un óvalo de unos 2-3 cm de grosor.

Si se usa mazapán, lo amasamos hasta formar un cilindro del largo de nuestro óvalo. Hacemos un surco en el centro de la masa y colocamos el cilindro de mazapán dentro.

Doblamos la masa. La forma clásica no es un simple pliegue por la mitad. Doblamos un lado sobre el otro, pero dejando un borde del lado inferior a la vista, creando la forma típica del Stollen. Presionamos bien la unión.

Colocamos el Stollen en una bandeja de horno forrada con papel de hornear, lo cubrimos de nuevo y lo dejamos levar por segunda vez. Tardará unos 45-60 minutos.

Calentamos el horno a 180 °C (calor arriba y abajo) y horneamos el Stollen durante 50-60 minutos. 

Nada más sacar el Stollen del horno, y mientras aún está caliente, lo pincelamos generosamente por toda la superficie con la mitad de la mantequilla fundida. Dejamos que la absorba. A los 10 minutos, lo volvemos a pincelar con el resto de la mantequilla derretida.

Finalmente, cuando todavía está tibio, lo cubrimos por completo con una capa muy gruesa de azúcar glas, usando un colador. No hay que tener miedo de pasarse, debe quedar bien blanco. Ahora lo dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.

Se corta en rebanadas y se disfruta tal cual, acompañado de un café, té o un vino dulce.

Rendimiento
12 raciones
Tiempo de preparación 45 minutos
Tiempo de cocción 1 hora
Tiempo total
1 hora, 45 minutos

Notas

Al hornearlo, si vemos que el Stollen se dora demasiado rápido por arriba, lo cubrimos con papel de aluminio. 

Para saber si está hecho, al pincharlo con una brocheta, esta debe salir limpia.

El Christstollen mejora con los días. Una vez frío, se envuelve bien en papel de aluminio y luego en una bolsa de plástico. Se puede dejarlo  reposar en un lugar fresco y seco durante al menos una semana, ¡o incluso dos! Esto permite que los sabores se asienten y la humedad se distribuya, resultando en un pan mucho más sabroso y tierno.

Origen

Cocina alemana

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