Recetas con cebolla

Lista de recetas que contienen cebolla como ingrediente.

Atún con costra de sésamo y salsa fresca

El atún con costra de sésamo y salsa fresca es un plato ligero, vistoso y muy fácil. El atún se cubre de sésamo y se sella a fuego fuerte. Queda dorado por fuera y rosado por dentro, jugoso y tierno. Lo acompañamos de una salsa fresca de tomate, pepino, cebolla roja, guindilla y hierbas. El resultado es limpio, cítrico y lleno de sabor.

 


Papillote de pescado con zanahorias

El papillote de pescado con zanahorias es un plato ligero, sano y muy fácil. El pescado se cocina dentro de un paquete de papel, con su propio vapor. Así conserva todo su jugo y su sabor. Lo acompañamos de cebolla y zanahoria, cocidas con miel y un toque de canela. El resultado es fino, aromático y lleno de matices.

Es una receta ideal para el día a día. Se prepara en un momento y ensucia muy poco. Aquí te la contamos paso a paso, con frases claras y sencillas.


Rabo de toro braseado

El rabo de toro braseado es un clásico de nuestra cocina. Un plato de cuchara y tenedor, tierno y sabroso, de esos que llenan la casa de aroma. La carne se cocina despacio, en un caldo con verduras y vino tinto, hasta que se separa del hueso sola. La salsa queda densa y brillante, gracias a la gelatina natural que suelta el rabo.

Es un guiso de fiesta, ideal para el fin de semana. Se prepara con calma, pero no tiene misterio. 


Ensalada especiada de carne

Esta ensalada especiada de carne es un plato luminoso y lleno de contrastes, en el que unos jugosos filetes de choto dorados a fuego vivo, hojas de ensalada frescas y un aderezo cremoso de cacahuete con un puntito picante. El pepino fresco, la cebolla morada y los tomates miniatura aportan color y frescura, mientras el sésamo del aliño y los cacahuetes tostados coronan el conjunto con su textura crujiente. Es un plato rápido de montar, pero con tanto matiz de sabor que parece que has pasado horas en la cocina.


Sopa de verduras en juliana

La sopa de verduras en juliana es un primer plato ligero, sabroso y reconfortante. Un buen caldo de verduras, o de ave, sirve de base para un ramillete de hortalizas cortadas finas —nabo, zanahoria, apio, cebolla y lechuga— que se rehogan primero con mantequilla y aceite, y luego se cuecen despacio hasta quedar tiernas. Rematada con unos picatostes crujientes, es una sopa perfecta para las noches frescas o para abrir una comida familiar. Además, resulta una forma estupenda de aprovechar la mejor verdura de temporada.


Perritos calientes

El perrito caliente carga con una fama de comida rápida y poco recomendable que, bien mirado, no es culpa suya. Un perrito no es más que pan, salchicha y aderezo: todo depende de qué pan, qué salchicha y qué aderezo. Con un bollo integral, una salchicha de calidad y una buena corona de verduras y fermentados, el perrito caliente se convierte en una comida rápida perfectamente digna, lista en menos de diez minutos y con la que además se puede jugar sin fin. Preparamos aquí la versión que nos gusta en casa: sabrosa, más ligera que la clásica y con el toque ácido y crujiente del chucrut o el kimchi.


Jarrete de ternera guisado

El jarrete de ternera guisado es un plato principal contundente, jugoso y aromático, de los que llenan la cocina de aromas que abren el apetito y reúnen a la familia alrededor de la mesa. La pieza, dorada primero a fuego vivo y luego cocida lentamente en un caldo perfumado con verduras y vino, se vuelve tan tierna que la carne se desprende del hueso con solo rozarla. Es un guiso tradicional.


Cintas con salsa marinera

Las almejas, o berberechos, se cocinan en un sofrito de ajo y tomate en aceite de oliva, aromatizado con un poco de vino blanco y perfumado con perejil fresco. El resultado es un plato ligero y aromático, que traslada la brisa del mar a la mesa en apenas media hora.


Berenjenas rellenas

La berenjena, vaciada y horneada, se convierte en un recipiente comestible que acoge un sofrito jugoso de carne picada de cerdo, tomate, cebolla y pimiento verde, ligado con un chorrito de vino blanco. Un manto de queso rallado gratinado remata el conjunto, que sale del horno dorado y burbujeante.


Tiras de ternera con verduras

Las tiras de ternera con verduras son un plato principal jugoso y muy resultón, en el que la carne se saltea con una selección de hortalizas de temporada y se termina con un toque de salsa de soja que aporta profundidad y ese punto de sabor tan característico. Es un guiso ligero y lleno de color, perfecto para una comida de diario con la que cuidarse sin renunciar al gusto. El calabacín, la zanahoria y el pimiento verde aportan frescura, color y una textura crujiente que contrasta con la textura de la ternera.

Lo más atractivo es su sencillez, unos minutos de cocción a fuego suave bastan para lograr una carne tierna bañada en una salsa ligera y aromática. 


Cebollas rellenas

Las cebollas rellenas son un plato espectacular. La cebolla, cocida hasta quedar tierna y dulce, se convierte en un pequeño recipiente comestible que acoge un relleno mediterráneo de tomate, zanahoria, pimiento asado, anchoas y aceitunas. Gratinadas con queso, salen del horno doradas, jugosas y muy sabrosas. Es un entrante vistoso para una comida especial, aunque también funciona como plato principal ligero para la cena.

Su encanto está en el contraste de la suavidad dulzona de la cebolla frente al punto salado y aromático del relleno, con las anchoas y las aceitunas aportando ese sabor intenso tan del gusto mediterráneo. 


Canelones de verduras con bechamel al tomate

Los canelones de verduras con bechamel al tomate son un plato reconfortante que queda bien en cualquier mesa. Los canelones se rellenan con un guiso suave de hortalizas y se cubren con una bechamel ligada con tomate frito, dándole un color rosado, que aporta una cremosidad delicada y un punto ligeramente dulce. Funcionan de maravilla como primer plato.

Lo mejor de esta receta es su versatilidad. Es una forma estupenda de aprovechar la verdura de temporada y de transformar ingredientes sencillos en un plato lucido y sabroso. El vibrante relleno y la bechamel rosada, gratinados con queso, salen del horno dorados y burbujeantes, listos para conquistar a mayores y pequeños.