De finales de primavera a mediados de otoño es la ventana para encontrar arándanos azules frescos, recién cogidos, en los mercados españoles. La producción nacional —concentrada principalmente en Huelva y Asturias— es relativamente reciente y, aunque la fruta se encuentra ya con normalidad en supermercados durante casi todo el año, los meses de temporada son los únicos en que el arándano azul ofrece todo su sabor y su aroma, sin haber pasado por largos viajes refrigerados.