Recetas con vinagre
Salchicha alemana al curry (currywurst)
La salchicha al curry, o currywurst, es uno de los bocados más populares de la cocina callejera alemana. Se trata de una salchicha tipo bratwurst, dorada, bañada en una salsa de kétchup especiada con curry y espolvoreada con más curry por encima. Frecuentemente se corta en rodajas.
Es un plato sencillo, contundente y muy sabroso, ideal como comida informal, tentempié generoso o cena rápida entre semana. Su gracia está en el contraste de la jugosa salchicha frente al punto dulce, ácido y especiado de la salsa.
Sardinas a la vinagreta
Las sardinas a la vinagreta son un plato de mercado humilde y muy resultón, ideal para aprovechar el mejor pescado azul de temporada. Las sardinas se doran en la sartén con ajo y guindilla, y se rematan con una vinagreta fresca que corta la grasa del pescado y realza todo su sabor. Es un plato perfecto como entrante o como segundo ligero. Mejor acompañado de unos tomatitos que aportan color y frescura.
Carpaccio de fresas con queso fresco
Este carpaccio de fresas con queso fresco demuestra que no hace falta complicarse en los fogones para lograr un plato sofisticado. Aúna la técnica italiana del corte fino con el carácter del queso y el color vibrante de las fresas.
Gazpacho de fresas
Cuando el calor aprieta, pocas cosas sientan mejor que un gazpacho bien frío. En esta versión cambiamos aproximadamente la mitad del tomate por fresas maduras, y ahí está la gracia: el resultado gana en color, en perfume y en frescura, pero sigue siendo un plato salado, ligero y muy de verano. La fruta no convierte el gazpacho en postre; simplemente redondea la acidez y aporta un matiz más delicado.
La clave está en mantener el equilibrio. Tomate pera para la base, fresas en su punto, un poco de pepino, pimiento verde, ajo, buen aceite de oliva virgen extra, vinagre y sal. Nada más hace falta para conseguir una sopa fría limpia, vibrante y con mucha personalidad.
Fresas con pimienta y vinagre balsámico
Hay mezclas que parecen una rareza hasta que llegan a la cuchara. La fresa, con su perfume cálido y su jugo delicado, agradece muy bien dos compañeros que a primera vista imponen respeto: la pimienta negra y el vinagre balsámico. El resultado no sabe a aliño de ensalada, sino a fruta más fruta: más viva, más profunda y con un perfil casi de postre de restaurante cuando se acierta con la proporción.
La clave está en no empujar demasiado ninguno de los tres vértices. El azúcar redondea, el balsámico afila y la pimienta levanta el aroma. Cuando hay equilibrio, las fresas ganan en intensidad sin perder su carácter.
Besugo al horno sin historias
Hay platos que, con muy pocos ingredientes, logran un resultado extraordinario, permitiendo que la calidad del producto principal brille con luz propia. Este besugo al horno es el ejemplo perfecto de esta filosofía. Este pescado, de carne blanca, firme y delicada, no necesita artificios para deleitar el paladar, la verdadera elegancia reside en la simplicidad.
Kransekage (krasenkake)
El kransekage danés (o kransekake en Noruega) es un postre que es un evento en sí mismo. Este espectacular pastel de anillos de almendra es el rey de las celebraciones en Dinamarca y Noruega. No hay boda, bautizo, confirmación o Nochevieja que se precie sin una de estas torres cónicas decorando la mesa principal.
Su nombre, que se traduce como "pastel de coronas" o "pastel de anillos", describe perfectamente su forma. Consiste en una serie de anillos de mazapán cocido, apilados de mayor a menor para formar una torre, y unidos con un glaseado blanco como si fueran hilos de nieve. La masa no es la de un bizcocho convencional; es un mazapán denso y masticable, hecho con una cantidad ingente de almendras, azúcar y clara de huevo. El resultado es un bocado con una corteza ligeramente crujiente que da paso a un interior increíblemente tierno y con un profundo sabor a almendra.
Bacalao de Navidad (bacalhau da Consoada)
Este plato es un tributo a la calidad de la materia prima. Cuando los ingredientes son excepcionales, no necesitan máscaras. El secreto de esta receta no está en una técnica compleja, sino en los tiempos de cocción y, sobre todo, en el generoso chorro de aceite de oliva virgen extra que une todos los elementos en el plato.
Patatas fritas (en cuadraditos o bolas)
Se fríen casi igual que las patatas cortadas en varitas, pero no del todo. La forma cambia el tiempo de cocción, la textura y el tamaño de la superficie crujiente.
Patatas fritas
Crujientes y doradas por fuera, tiernas por dentro, así son las patatas fritas cuando se hacen bien y siempre invitan a coger una más. Con el método de la doble fritura, quedan perfectas.
Salsa barbacoa (Bahamas)
Se usa como salsa y como glaseado para carnes asadas (pollo, ternera o cerdo) untando la carne con la salsa durante los últimos 20 minutos de cocción.
Glaseado de miel y salsa de soja
Este versátil glaseado de miel y soja es perfecto para añadir sabores dulces y salados al pollo, cerdo, salmón o a verduras asadas.