horno
Aparato de cocina en cuyo interior se pueden asar, gratinar o calentar alimentos.
Quiche de brócoli y pescado ahumado
El sabor delicado de la masa quebrada enriquecida con queso crema va bien con pescado ahumado.
Tarta con cebolla
El queso y la cebolla forman una pareja clásica, y la masa quebrada enriquecida con queso duro realza esta unión.
Masa quebrada enriquecida con queso fresco
El queso fresco o requesón debe pasarse por el chino, o batirse, para que pierda su textura sólida o granulosa.
Masa quebrada enriquecida con queso crema
Esta masa hecha con quesos blandos con una textura uniforme es ideal para hacer tartas saladas que lleven ingredientes con sabores fuertes.
Masa quebrada enriquecida con queso duro
Una masa quebrada en la cual se añade yema de huevo y una mayor cantidad de grasa, sustituyendo una parte del agua que se usa para ligarla. Es ideal para tartas saladas.
Galletas cantucci (biscotti)
Crujientes y ligeramente dulces, los biscotti son perfectos para mojar en café, té o incluso vino dulce. Esta receta clásica italiana se hornea dos veces para lograr su textura característica.
Galletas snickerdoodles
Suaves y con notas cálidas de canela, las galletas snickerdoodles son irresistibles. Crecen en el horno y luego se deshinflan, quedando tiernas dentro y crujientes fuera.
Pastas y galletas de masa sobada
Esta receta es la base para hacer una gran variedad de pastas y galletas. Se pueden añadir una gran variedad de ingredientes.
Galletas de harina atta
Galletas de harina integral de trigo (atta) con comino tostado, mantequilla clarificada (ghee) y un sabor entre salado y dulce.
Galletas marineras (galletas de agua)
Son galletas saladas de textura crujiente y sabor neutro, elaboradas con ingredientes muy simples: harina, agua, sal y grasa.
Galletas integrales
Estas galletas quedan crujientes, ligeramente dulces y con buen sabor a trigo integral. Son ideales para tomar con leche, café o té.
Pastas de mantequilla
Clásicas, sencillas y siempre irresistibles, las pastas de mantequilla se deshacen en la boca. Quedan crujientes y tierans, con un aroma delicado a vainilla, a limón o almendra.