Familia

Los niños a partir de los cuatro años pueden comer practicamente de todo. Es bueno tener una colección de recetas sencillas para usar a diario en las comidas familiares.

El queso y la cebolla forman una pareja clásica, y la masa quebrada enriquecida con queso duro realza esta unión.

Suaves y con notas cálidas de canela, las galletas snickerdoodles son irresistibles. Crecen en el horno y luego se deshinflan.