Familia

Los niños a partir de los cuatro años pueden comer practicamente de todo. Es bueno tener una colección de recetas sencillas para usar a diario en las comidas familiares.

Un batido de kiwi es una bebida refrescante y nutritiva, que además es sencilla de hacer y perfecta para cualquier momento.

Esta apetitosa pasta con mariscos consiste en linguini salteados con gambas, langostinos y vieiras, bañados en una salsa de ajo y aceite.

Si hay una receta que combina sabor, versatilidad y simplicidad, es el ceredo desmenuzado.

Un primer plato sustancioso y satisfactorio. Puede servirse para toda la familia, incluso los bebés que ya empiezan a tomar legumbres.

Una sopa que se puede servir caliente en invierno y como puré frío en verano.

El potaje blanco es uno de esos platos sencillos y sustanciosos que reconfortan en días fríos.

El pastitsio es un exquisito plato griego de pasta al horno que combina capas de pasta, una sabrosa salsa de carne y una bechamel.

Se sirven en sopas y guisos. Generalmente se hierven en el caldo o salsa, pero también se pueden cocinar aparte y añadirlas al final.