Postres

Sirven para rematar un yogur, alegrar una tostada, acompañar una tarta de queso o salvar un postre improvisado con helado.

La mona de Pascua, coronada con sus icónicos huevos duros, representa el fin de la cuaresma y simboliza la renovación.

El aroma de churros recién hechos y azucarados puede activar nuestros recuerdos más felices.

No es una tarta de queso densa y cremosa, es un postre que sabe a hogar, a leche fresca y a almendras tostadas, con un dulzor muy sutil.

Se prepara con arroz, leche, nata montada, almendras troceadas y se sirve frío, acompañado de una irresistible salsa de cerezas calientes.

Un pan denso, húmedo y extraordinariamente rico, cargado de frutas secas, frutos secos, especias y un corazón tierno de mazapán.

Un bizcocho fino enrollado y relleno de crema, cubierto con una ganache de chocolate que, con la ayuda de un tenedor recrea la madera.