Familia

Los niños a partir de los cuatro años pueden comer practicamente de todo. Es bueno tener una colección de recetas sencillas para usar a diario en las comidas familiares.

Cambiando la mitad del tomate por fresas, el gazpacho gana en color, perfume y frescura.

La base es una masa sencilla, crujiente y mantecosa, que se cuece por completo en el horno y luego se cubre con fresas frescas en rodajas.

Sirven para rematar un yogur, alegrar una tostada, acompañar una tarta de queso o salvar un postre improvisado con helado.

El simple acto de preparar una bebida fresca puede transformar un día ordinario en un momento de pausa y disfrute genuino.

El aroma de una tortilla de maíz caliente con un relleno sabroso invita a compartir momentos únicos alrededor de la mesa.

Esta receta aprovecha el calabacín con su piel en una preparación tan sencilla como sabrosa.

Una deliciosa tortilla de habas es un plato tradicional, saludable y perfecto para practicar la cocina consciente.