Familia

Los niños a partir de los cuatro años pueden comer practicamente de todo. Es bueno tener una colección de recetas sencillas para usar a diario en las comidas familiares.

Guiso de calabaza asada, lentejas y col rizada negra. Un plato de cuchara sin carne que sabe aún mejor de un día para otro.

El cuenco completo (buddha bowl) no es una receta fija, sino una forma de montar la comida: cereal, proteína, verduras y un buen aliño, listo en 10 minutos con ingredientes ya preparados.

La sopa juliana sigue siendo un recurso magnífico para llevar a la mesa la verdura de temporada de la forma más reconfortante.

Un primer plato sencillo y reconfortante, con pasta corta, buen caldo y un toque de tapioca que aporta cuerpo y suavidad.