Los niños a partir de los cuatro años pueden comer practicamente de todo. Es bueno tener una colección de recetas sencillas para usar a diario en las comidas familiares.
El cuenco completo (buddha bowl) no es una receta fija, sino una forma de montar la comida: cereal, proteína, verduras y un buen aliño, listo en 10 minutos con ingredientes ya preparados.