Familia

Los niños a partir de los cuatro años pueden comer practicamente de todo. Es bueno tener una colección de recetas sencillas para usar a diario en las comidas familiares.

Los huevos revueltos con cebolletas y tomate representan una mezcla armoniosa de la abundancia de principios del verano.

La salsa Marco Polo es un condimento elegante, de sabor delicado y muy fácil de hacer.

Pollo frito bajo en grasa y bajo en calorías porque se hace en el horno con muy poca grasa, en lugar de sumergirlo en aceite.

Carne guisada en una salsa cremosa al eneldo, al estilo de la cocina sueca. Suele hacerse con ternera.

Un tipo de pasta al huevo que se hace en Alemania. Se puede servir sola, salteada en mantequilla, o con diferentes salsas.

Un plato tradicional del norte de Africa y Oriente Medio con pimiento y tomate cocinados con cilantro y comino.

Estos muffins salados son magníficos para llevar de excursión, para picar entre comidas, o como comida ligera, acompañados de una ensalada.

Albóndigas de carne picada con miga de pan y huevo, aliñadas con vino blanco hechas en una salsa de cebolla y vino.