Recetas con aceite de oliva
Brochetas de gambas con salsa tropical
La salsa es fresca, con trocitos de fruta dulce y ácida, el toque picante del cilantro y la cebolla, y el punto justo de acidez de la lima. Un plato que hace pensar en sol y verano, transportándote a las playas del Caribe.
Merluza imperial
Se trata de una elaboración fría, lucida y festiva, pensada para ocasiones especiales: merluza cocida, una corona de verduras de colores y una mayonesa casera que lo une todo. Su mayor encanto es también su mayor reto: la presentación. Los montoncitos de zanahoria, remolacha, guisantes y patata, alternando tonos, convierten la fuente en un pequeño cuadro comestible.
Huevos rotos con jamón
La combinación de unas patatas doradas, bañadas por el oro líquido de la yema del huevo y rematadas con el sabor umami del jamón, es sencillamente irresistible.
Carpaccio de fresas con queso fresco
Este carpaccio de fresas con queso fresco demuestra que no hace falta complicarse en los fogones para lograr un plato sofisticado. Aúna la técnica italiana del corte fino con el carácter del queso y el color vibrante de las fresas.
Gazpacho de fresas
Cuando el calor aprieta, pocas cosas sientan mejor que un gazpacho bien frío. En esta versión cambiamos aproximadamente la mitad del tomate por fresas maduras, y ahí está la gracia: el resultado gana en color, en perfume y en frescura, pero sigue siendo un plato salado, ligero y muy de verano. La fruta no convierte el gazpacho en postre; simplemente redondea la acidez y aporta un matiz más delicado.
La clave está en mantener el equilibrio. Tomate pera para la base, fresas en su punto, un poco de pepino, pimiento verde, ajo, buen aceite de oliva virgen extra, vinagre y sal. Nada más hace falta para conseguir una sopa fría limpia, vibrante y con mucha personalidad.
Aleta de ternera rellena en cazuela
La receta clásica para hacer aleta de ternera rellena en cazuela. Recuperar recetas tradicionales es una forma de mantener viva nuestra cultura culinaria.
Hará falta hilo de bramante para atar la carne.
Guisantes en salsa verde
Esta receta utiliza una técnica clásica para espesar una salsa: un sencillo roux de aceite de oliva y harina. El sabroso caldo verde, ligado con esta mezcla tostada, se convierte en una salsa aterciopelada.
Calabacines al horno
El calabacín es un lienzo en blanco que permite explorar sabores nuevos y texturas sorprendentes. Esta receta aprovecha el calabacín con su piel en una preparación tan sencilla como sabrosa.
Aguja de ternera a la jardinera
La preparación "a la jardinera" es un homenaje a la tierra. Consiste en acompañar una proteína principal con una variedad de hortalizas y verduras cortadas en pequeños trozos. Esta técnica nos permite disfrutar de un plato lleno de color, rico en texturas y, sobre todo, muy nutritivo. Cocinar este guiso requiere un poco de mimo y paciencia.
Gambas con mantequilla, ajo y limón
Las gambas al limón son un plato que brilla por su sencillez, rapidez y calidad, ideal para mantener un estilo de vida activo y saludable sin sacrificar el placer de comer algo delicioso, . Combina el sabor intenso de las gambas con la acidez del limón y el sabor del ajo y la mantequilla.
Montaditos de lomo
Este pequeño bocadillo es la estrella indiscutible de las barras de tapas. Para lograr un montadito impactante, la calidad del pan y del aceite es tan importante como la de la carne.
Cordero asado
Una receta tradicional que destaca por su sencillez. Aunque la receta origina pedía manteca de cerdo, el aceite de oliva es una opción más saludable.