Recetas con aceite de oliva

Lista de recetas que contienen aceite de oliva como ingrediente.

Risotto de calabaza y puerro

Un risotto de otoño en el que la calabaza trabaja por partida doble: una parte se deshace en el arroz hasta teñirlo de naranja y darle una cremosidad natural, y la otra se asa aparte para conservar el mordisco y unos bordes caramelizados. El puerro aporta un dulzor más suave y vegetal que el de la cebolla, y un buen chorro de vino blanco seco pone el contrapunto ácido que impide que el plato resulte empalagoso. Es de esas recetas que piden estar veinte minutos junto a la cazuela removiendo, pero el resultado compensa con creces.


Ensalada de higos, nueces y queso azul

Una ensalada de inspiración italiana, perfecta para las tardes templadas de septiembre, cuando los higos están en su mejor momento. Es de esas recetas que parecen sacadas de un restaurante y, sin embargo, se montan en diez minutos sin encender apenas el fuego. El juego está en el contraste: la rúcula ligeramente picante, la dulzura carnosa del higo maduro, el punto salado y cremoso del queso azul y las nueces tostadas con miel, que aportan el crujido. Un chorrito de vinagreta con mostaza lo une todo. Sencilla, vistosa y con ese aire mediterráneo que da gusto llevar a la mesa.


Bacalao en sartén con cebolla y lima

Los lomos de bacalao en sartén con cebolla y zumo de lima son un plato ligero y muy fácil. El pescado se pasa por harina y se dora en la sartén. Después llega la cebolla y un buen chorro de lima. Todo se hace junto, tapado, hasta quedar jugoso y aromático. El resultado es fino, cítrico y lleno de sabor. Es una receta perfecta para el día a día. Se prepara en poco tiempo y no necesita muchos ingredientes.


Atún con costra de sésamo y salsa fresca

El atún con costra de sésamo y salsa fresca es un plato ligero, vistoso y muy fácil. El atún se cubre de sésamo y se sella a fuego fuerte. Queda dorado por fuera y rosado por dentro, jugoso y tierno. Lo acompañamos de una salsa fresca de tomate, pepino, cebolla roja, guindilla y hierbas. El resultado es limpio, cítrico y lleno de sabor.

 


Papillote de pescado con zanahorias

El papillote de pescado con zanahorias es un plato ligero, sano y muy fácil. El pescado se cocina dentro de un paquete de papel, con su propio vapor. Así conserva todo su jugo y su sabor. Lo acompañamos de cebolla y zanahoria, cocidas con miel y un toque de canela. El resultado es fino, aromático y lleno de matices.

Es una receta ideal para el día a día. Se prepara en un momento y ensucia muy poco. Aquí te la contamos paso a paso, con frases claras y sencillas.


Rabo de toro braseado

El rabo de toro braseado es un clásico de nuestra cocina. Un plato de cuchara y tenedor, tierno y sabroso, de esos que llenan la casa de aroma. La carne se cocina despacio, en un caldo con verduras y vino tinto, hasta que se separa del hueso sola. La salsa queda densa y brillante, gracias a la gelatina natural que suelta el rabo.

Es un guiso de fiesta, ideal para el fin de semana. Se prepara con calma, pero no tiene misterio. 


Ensalada especiada de carne

Esta ensalada especiada de carne es un plato luminoso y lleno de contrastes, en el que unos jugosos filetes de choto dorados a fuego vivo, hojas de ensalada frescas y un aderezo cremoso de cacahuete con un puntito picante. El pepino fresco, la cebolla morada y los tomates miniatura aportan color y frescura, mientras el sésamo del aliño y los cacahuetes tostados coronan el conjunto con su textura crujiente. Es un plato rápido de montar, pero con tanto matiz de sabor que parece que has pasado horas en la cocina.


Sopa de verduras en juliana

La sopa de verduras en juliana es un primer plato ligero, sabroso y reconfortante. Un buen caldo de verduras, o de ave, sirve de base para un ramillete de hortalizas cortadas finas —nabo, zanahoria, apio, cebolla y lechuga— que se rehogan primero con mantequilla y aceite, y luego se cuecen despacio hasta quedar tiernas. Rematada con unos picatostes crujientes, es una sopa perfecta para las noches frescas o para abrir una comida familiar. Además, resulta una forma estupenda de aprovechar la mejor verdura de temporada.


Ensalada de endibias con aliño de nata al cabrales

Esta ensalada es un entrante fresco y elegante, en el que el amargor característico de las endibias se suaviza con la textura tierna de los espárragos y una salsa cremosa de queso azul asturiano. El contraste es lo que la hace memorable: hojas crujientes y ligeramente amargas, espárragos jugosos y un aliño potente, salado y untuoso. Es un plato ideal como primero ligero o como aperitivo lucido para una comida especial.


Judías verdes con vinagreta de almendras

Las judías verdes con vinagreta de almendras son un entrante ligero y muy vistoso, perfecto también como guarnición de carnes y pescados. Las vainas se cuecen justo hasta quedar tiernas pero con un punto crujiente, y se visten con una vinagreta aromática en la que las almendras tostadas aportan cuerpo, sabor y una textura irresistible. Es un plato sencillo, saludable y luminoso, que ensalza el sabor de una verdura de temporada con muy pocos ingredientes.

El punto está en el contraste entre el verde vivo y jugoso de la judía frente al toque tostado de la almendra, todo ligado con un aliño equilibrado de aceite de oliva y vinagre.


Jarrete de ternera guisado

El jarrete de ternera guisado es un plato principal contundente, jugoso y aromático, de los que llenan la cocina de aromas que abren el apetito y reúnen a la familia alrededor de la mesa. La pieza, dorada primero a fuego vivo y luego cocida lentamente en un caldo perfumado con verduras y vino, se vuelve tan tierna que la carne se desprende del hueso con solo rozarla. Es un guiso tradicional.


Cintas con salsa marinera

Las almejas, o berberechos, se cocinan en un sofrito de ajo y tomate en aceite de oliva, aromatizado con un poco de vino blanco y perfumado con perejil fresco. El resultado es un plato ligero y aromático, que traslada la brisa del mar a la mesa en apenas media hora.