España
Lo que se come, se bebe y se cocina en España.
Granizado de fresa
El calor del verano exige elaboraciones heladas que alivien la sed de forma inmediata. Un granizado de fresas hecho en casa captura el sabor puro del ingrediente y permite disfrutar de un descanso dulce.
El santoral gastronómico español
El santoral gastronómico español
Durante siglos, en la España rural, la gente no necesitaba consultar un almanaque para saber cuándo se mataba el cerdo, cuándo se trasegaba el vino, cuándo era la mejor época del besugo o cuándo había que sembrar los nabos. Lo sabían porque conocían el santoral. Las festividades religiosas, repartidas a lo largo del año, funcionaban como un calendario práctico que organizaba el ritmo de las labores agrícolas y las costumbres de la mesa. Cada santo tenía su día, y cada día tenía su faena.
Cómo usar las fresas de temporada (mucho más que nata y azúcar)
La temporada de la fresa es breve y conviene aprovecharla. Entre marzo y junio, los mercados se llenan de fresas y fresones recién recogidos, con un aroma y un sabor que la fruta de invernadero o de importación nunca alcanza. Y aunque el reflejo más extendido sea servirlas con nata y azúcar, esta fruta tiene mucho más recorrido en la cocina del que se le suele reconocer.
Gazpacho de fresas
Cuando el calor aprieta, pocas cosas sientan mejor que un gazpacho bien frío. En esta versión cambiamos aproximadamente la mitad del tomate por fresas maduras, y ahí está la gracia: el resultado gana en color, en perfume y en frescura, pero sigue siendo un plato salado, ligero y muy de verano. La fruta no convierte el gazpacho en postre; simplemente redondea la acidez y aporta un matiz más delicado.
Tarta de fresas
Hay tartas que entran por los ojos antes de llegar al plato, y esta es una de ellas. La base es una masa sencilla, de las de siempre, crujiente y mantecosa, que se cuece por completo en el horno y luego se cubre con fresas frescas en rodajas. El remate no necesita más artificio: un glaseado ligero de mermelada de fresa que da brillo, redondea el sabor y deja la fruta en primer plano.
Servida sola ya funciona; con crema inglesa o una bola de helado, se vuelve postre de domingo.
El jerez y la manzanilla
El jerez es uno de los vinos más complejos y versátiles del mundo, y probablemente el más infravalorado durante décadas.
La hora del aperitivo
Son las doce y media del domingo, o un día no laboral. Las sillas de la terraza están ocupadas, la barra del bar también. Hay aceitunas sobre la mesa, una copa de vermut con hielo y naranja, y conversación. Nadie tiene prisa. Todavía falta una hora para comer. Eso es el aperitivo.
Aleta de ternera rellena en cazuela
La receta clásica para hacer aleta de ternera rellena en cazuela. Recuperar recetas tradicionales es una forma de mantener viva nuestra cultura culinaria.
Hará falta hilo de bramante para atar la carne.
Guisantes en salsa verde
Esta receta utiliza una técnica clásica para espesar una salsa: un sencillo roux de aceite de oliva y harina. El sabroso caldo verde, ligado con esta mezcla tostada, se convierte en una salsa aterciopelada.
Manitas de ternera rebozadas
Las manos de ternera son un ingrediente fascinante que invita a practicar una cocina sostenible. Además, recuperar recetas clásicas es una de las mejores formas de celebrar nuestra herencia gastronómica.
Calabacines al horno
El calabacín es un lienzo en blanco que permite explorar sabores nuevos y texturas sorprendentes. Esta receta aprovecha el calabacín con su piel en una preparación tan sencilla como sabrosa.
Aguja de ternera a la jardinera
La preparación "a la jardinera" es un homenaje a la tierra. Consiste en acompañar una proteína principal con una variedad de hortalizas y verduras cortadas en pequeños trozos. Esta técnica nos permite disfrutar de un plato lleno de color, rico en texturas y, sobre todo, muy nutritivo. Cocinar este guiso requiere un poco de mimo y paciencia.