Jarrete de ternera guisado El dorado inicial sella la carne y aporta ese color apetecible, mientras la cocción suave la transforma en un bocado tierno y sabroso.
Cintas con salsa marinera Un plato ligero y aromático, que traslada la brisa del mar a la mesa en apenas media hora.
Berenjenas rellenas La berenjena se convierte en un recipiente comestible. Un plato clásico que siempre cae bien.
Cebollas rellenas La cebolla se convierte en un pequeño recipiente comestible que acoge un relleno de tomate, zanahoria, pimiento asado, anchoas y aceitunas.
Canelones de verduras con bechamel al tomate Los canelones se rellenan con un guiso suave de hortalizas y se cubren con una bechamel ligada con tomate frito, dándole un color rosado.
Arroz con almejas y chorizo Arroz mar y montaña con otro aire, su gracia está en el contraste entre el sabor del chorizo y el de las almejas.
Fideuá negra con bocaditos de pescado rebozado La tinta de calamar tiñe los fideos de un negro intenso que contrasta con el blanco del alioli y el dorado de las bolitas de pescado.
Fresas al vino tinto El vino tinto, al reducirse lentamente, se convierte en un almíbar que envuelve a la fruta, mientras las especias aportan aromas deliciosos.
Zanahorias con jamón Las zanahorias se cuecen despacio con un poco de jamón y harina, hasta quedar tiernas y bañadas en una salsa sabrosa y ligera.
Merluza imperial Una plato frío, lucido y festivo, pensado para ocasiones especiales: merluza cocida, una corona de verduras y una mayonesa que une todo.
Huevos rotos con jamón La combinación de unas patatas doradas, bañadas por la yema del huevo y rematadas con el sabor del jamón, es sencillamente irresistible.