Recetas con sal y pimienta
Potaje de garbanzos y espinacas
Un plato sin carne que nos aporta proteinas, vitaminas y minerales esenciales.
Salsa blanca (besamel o bechamel)
Una salsa blanca puede complementar platos the todo tipo. La salsa puede servirse a parte, en una salsera; formar parte del plato, como en el caso de los macarrones con salsa de queso; o ser la base de un plato nuevo, como en el caso de un souffle, o unas croquetas.
Salsa ligera de champiñones
Esta salsa se puede servir con pasta, verduras hervidas o pescado. Es cremosa pero tiene muy poca grasa saturada o leche.
Salsa holandesa
La salsa holandesa es una salsa fina que se hace con mantequilla fundida, huevo y zumo de limón. Deliciosa con espárragos al vapor o a la parrilla, con brécol hervido, huevos duros o pochados, fondos de alcachofa y otras verduras. Queda muy bien con salmón escalfado o a la plancha.
Calabacines al horno con hierbas de Provenza
El suave sabor del calabacín se anima al añadir hierbas de Provenza.
Pollo en pepitoria
Pollo guisado con vino blanco, cebolla, ajo y hierbas en una salsa ligada con almendra y yema de huevo.
Pollo y patatas asados al limón
Un plato sencillo que gustará a toda la familia. El pollo se asa en trozos y tarda casi el mismo tiempo que las patatas. Los dos platos pueden hacerse a la vez en el horno.
Verduras guisadas con tomate
Esta receta admite cualquier tipo de verduras y hortalizas que estén en temporada: repollo, espinacas, acelgas, col, guisantes, judías verdes, o grelos.
Bacalao al horno con salsa de tomate y pimiento
Se cocina sobre un lecho de cebolla y con una salsa de pimiento y tomate frito.
Pasta con brócoli y queso azul
El brócoli y el queso azul son una pareja popular en sopas. Pruebe a unirlos en un plato de pasta.