Familia

Los niños a partir de los cuatro años pueden comer practicamente de todo. Es bueno tener una colección de recetas sencillas para usar a diario en las comidas familiares.

El chile con carne es un plato que gusta a casi todo el mundo y es adecuado para todos porque se puede hacer tan picante como se quiera.

El turrón duro por excelencia. Como es difícil de cortar, lo mejor es hacerlo en moldes pequeños.

Este turrón no es más que mazapán enriquecido con yemas de huevo y por eso se endurece facilmente.

Se trata de un caldo de carne con mucho más color y sabor que el caldo oscuro hecho por el método rápido.

Una sopa de sabor ligeramente dulce, suave y cremosa, que aprovecha las hortalizas de invierno.

El paté de caballa se puede servir como canapé, sobre tostadas y adornado con hierbas, rodajas de pepino o tomate, o rodajas de limón.

Una guarnición clásica para un asado de fiesta, particularmente durante el invierno, cuando las coles de Bruselas están en temporada.