Familia

Los niños a partir de los cuatro años pueden comer practicamente de todo. Es bueno tener una colección de recetas sencillas para usar a diario en las comidas familiares.

El pescado rebozado a la romana es un plato fácil y tremendamente satisfactorio que combina bien con una gran variedad de guarniciones.

Este tipo de sopa se prepara en muchos países y cada uno tiene sus preferencias en cuanto a condimentos.

Esta sopa combina nata con la dulzura del maíz recién cosechado. Es una comida reconfortante en cualquier época del año.

Es una sopa más delicada que saciante, pero resulta altamente reconfortante en un día fresquito.

Se sirven como acompañamiento al pabellón criollo, y otros platos, o como base para el relleno de arepas.

El pollo karaage es un popular plato japonés a base de trozos de pollo ligeramente rebozados en harina y fritos en abundante aceite.

Los sesos rebozados quedan crujientes por fuera, blandos y cremosos por dentro.